CRISTO: NUESTRA IDENTIDAD

Por Randy Nusbaum

Hermanos y hermanas, yo aprecio mucho el Espíritu del Señor en este lugar. El Espíritu del Señor levanta a Cristo sobre todo. Comencemos en el evangelio de Juan 13:23, "Y uno de Sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús." Todos los discípulos estaban alrededor de Cristo. Pedro estaba allí, también Judas, pero Juan estaba recostado al lado de Jesús. Jesús estaba en el centro. Había una progresión hacía Jesús. Primero, la multitud recogía. La multitud seguía a Jesús, pero no estaba cerca de Cristo. Cristo podía ver la multitud y podía ver muchas caras, pero no los conocía personalmente. Los podía sanado, los podía tocado en una manera especial. Tal vez podía ser el toque más precioso que ellos tenían. Pero no los conocía personalmente. Porque de como Él es, los tocaba en una cierta forma. Estar en la multitud no es estar cerca de Cristo. Las personas en la multitud buscaban a Jesús, pero no se acercaban.

Habían 120 en el día de pentecostés. Estaban más cerca. Estaban allí para recibir el Espíritu Santo. Esperaban al Señor. Confiaban en Él. Estaban cerca de Él. Pero tan poco no estaban tan cerca como Juan. Entonces habían 70 quienes ministraban. Habían sido enviados por Jesús. Representaban a Cristo. Cuando ponían las manos sobre personas, representaban a Cristo. Eran ministros. Estaban llamados por Jesús. Pero no estaban tan cerca de Cristo como podían ser. Después, habían los 12. Caminaban con Él todos los días. Oían Su palabra todos los días; veían Sus acciones todos los días. Estaban con Él en tiempos buenos y tiempos malos. Pero de los 12 habían tres quienes estaban con Él en tiempos especiales. Estaban con Él en momentos gloriosos como el monte de la transfiguración. Estaban con Él en tiempos muy malos como en el jardín de Getsemaní cuando Cristo estaba buscando Su Padre y estaba llorando. Habián tres quienes estaban más cerca. Él los mostraba Su gloria. Él les dijo,"No digan esto a nadie hasta que yo resucite de lo muerto." Estos tres vieron a Jesús en el jardín en Su agonía. Le vieron llorando. Ellos estaban allí.

Este versículo dice que Juan estaba recostado al lado de Jesús. Cuando Pedro quería preguntar al Señor, no preguntaba a Jesús directamente. Pido a Juan para preguntar a Jesús. Si lees el resto de estos versículos, Juan preguntaba a Jesús y entonces hablaba con Pedro. Entonces Pedro preguntaba a Juan otra vez. Tenemos una descripción de Juan aquí. Él es el discípulo que Jesús amaba. Es el discípulo que estaba cerca de Su corazón. Juan representa algo. Podemos estar tan cerca de Jesús que nosotros queramos. O podemos estar atrás, lejos de Él. Puedes decir, "Yo amo a Cristo." Pero eres una persona en la multitud; nunca sigues adelante para acercarte a Jesús. Disculpas Su presencia; experimentas Su sanidad, pero nunca te acercas a Jesús. El Señor te ama; Él quiere que tú acerques más cerca y más cerca. Puedes juntar los 120 en el día de pentecostés, ese día especial, o puedes seguir más adelante. Esta conferencia es un día especial. Puedes estar aquí por este día especial, pero Jesús quiere que tú estés aquí más que por un día especial. Hermano David está aquí para este día especial, pero cuando este día acaba y nada más pasa, no graduación solamente trabajo pesado, él va a estar aquí en Jesús, cada día . No importa las circunstancias, gloriosas o pesadas. Necesitamos estar cerca de Jesús. Esto es lo que Jesús quiere. Esto es lo que está en Su corazón. Él continuamente nos trae más cerca de Él. Tú dices, "No me merezco estar más cerca de Jesús." Nadie se merece estar cerca de Él. Él es tan glorioso." Pero por Tu gracia Él dice, "Ven a Mí." Él no dice, "Ven al cristianismo." Él dice, "Ven a Mí." Su corazón, Su deseo es que estemos cerca de Él.

¿Qué representa Juan? Aquí Juan está muy cerca de Jesús. Él no solamente representa un individuo; Juan representa la iglesia que se ha ido de estar lejos de Jesús a estar cerca de Su corazón. Israel estaba en Egipto, y salió de allí. Salió de la esclavitud y las problemas. Fue liberado. En su mente solo pensaba en lo que escapó. Cuando tú eres liberado, es una cosa gloriosa, y tú estás agradecido por tu libertad. El nombre "iglesia" significa sacar de algo. Hay una progresión. No solo salimos de algo; Él quiere que entremos. Esto se representa en Canaán, un lugar que fluía con leche y miel. Aquí está la diferencia. En Egipto había trabajo pesado y circunstancias muy terribles. Él no solamente sacarte de eso. Él dice, "Yo tengo algo muy maravilloso para ti. Quiero que tú entres esta relación con Mi corazón." La iglesia es el cuerpo y la esposa de Cristo. Vemos esto en el libro de Apocalipsis. En Apocalipsis vemos dos cosas, una en lugares celestiales y la otra en la tierra. El Apocalipsis representa el fin de todas las cosas, la consumación. La mayoría de personas piensan en la consumación en relación de la tierra, el fin de todo. Jesús no piensa en el fin; piensa en el principio. Su propósito no es sacar cosas; es traer algo. Él tiene que sacarnos de algo, pero Él lo hace para traernos en algo. Así es que vemos la tierra y vemos juicio y destrucción, pero ya no somos de la tierra. Es importante. Fíjense. No somos ya de la tierra. Estamos juntos con Él. Somos de arriba. Vemos esto en Apocalipsis. El ángel le pregunta a Juan, "Quiere ver la esposa del Cordero?" Dice, "Sí." Juan miró y vio la nueva Jerusalén, la ciudad de Dios, la morada de Dios, la iglesia transformada, no solamente algo que salió, pero algo que es Él, junto con Él, uno con Él, Su esposa, Su amor. Él.

Esto es lo que vemos en el libro de Génesis. Cuando Pabla habla del matrimonio en Efesios refiere a una escritura. Hay muchas escrituras que hablan del matrimonio, pero él solamente menciona un lugar. Cuando Cristo habla del matrimonio, solamente menciona un lugar. Hay cientos lugares que habla del matrimonio, pero el Hijo de Dios habló de UN lugar. El apóstol de Dios habló de UN lugar, Génesis 2 cuando Dios creó una esposa para Adán. No formó ella de la tierra. Ella no es de la tierra. La esposa de Cristo no es de la tierra; es hueso de Su hueso. Dios podía crearla de la tierra, pero tomó esta esposa del lado de Adán. Era él. Cuando Adán la miró (nunca ha visto una mujer antes) no dijo, "¡Una mujer!" Él dijo, "Esto es yo, hueso de mi hueso." Ella no tenía una historia antes de esto. Ella no sabía quien era. La única manera en que la esposa sabe quien es, es oír Sus palabra a ella, oír la voz de Su cabeza diciendo, "Tú eres yo; tú eres uno conmigo. Tú no eres tierra; tú eres Mi hueso; tú eres Mi carne."

En Apocalipsis vemos la esposa. Dice que baja del cielo hacía la tierra teniendo la gloria de Dios. Tiene la gloria de Su esposa. No es de la tierra; es de arriba. Trae todo lo que es Cristo en la tierra. Esta es una progresíon. Originalmente éramos de la tierra. Éramos criaturas caídas; no éramos nacidos de nuevo; no éramos una creación nueva. Éramos de la vieja creación; éramos tierra. Pero Él nos llamó de la tierra, y nos convertimos en la iglesia, llamados y enviados. Él nos libró del pecado y el díablo. Este es nuestro entendimiento, "Él me salvó." Pero no entendemos que Él nos casamos. Nosotros nos casamos como la esposa. "Pero él que se une al Señor, un espíritu es con Él." (I Corintios 6:17) Él quiere cambiar nuestro entendimiento; Él quiere transformar nuestro entendimiento a un lugar donde no solamente salimos de algo, pero entramos en Su casa. Eso es lo que hace la esposa. Su esposa entra en Su casa y mora con Él. Cantamos cantos acerca de entrar en la casa del Señor. David dijo, "Yo no quiero solamente visitar la casa del Señor; yo quiero morar allí para siempre." Solo Su esposa mora en Su casa para siempre. Los vecinos no entran y moran allí para siempre. Su esposa hace eso. Eso es que ustedes son. No somos personas que queremos quedarnos en un edificio para siempre. ¿Ven la diferencia? Es un espíritu.

Este es el espíritu que Juan representa. Por esto él está cerca del Señor. ¿Quieres estar cerca del Señor? Tiene que ser una transformación en tu corazón. Juan representa ser estimular por amor. Él se ponía la cabeza sobre el pecho del Señor. ¿De dónde era la esposa de Adán? De su costilla. ¿Dónde se ponía la cabeza Juan? Allí en Su pecho sobre la costilla. ¿Qué cubre la costilla? Su corazón, el corazón del Señor. Juan cubría Su corazón, amando Su corazón. Juan representa la iglesia que es transformado en la esposa. Las palabras últimas de Apocalipsis dice, "Y el Espíritu y la esposa dicen: 'Ven.'" Esa es la consumación, Jesús y la esposa juntos para siempre. Nosotros decimos que la consumación es juicio. La consumación para la tierra y pecadores es juicio. Para Cristo la consumación es la esposa, unión para siempre, morar en la casa del Señor para siempre como uno. ¿Entienden? Apocalipsis no es solamente sobre cosas malas; es sobre la cosa más gloriosa, estar junto con el Señor. Eso es lo que representa Juan.

¿Qué es lo que hace la esposa? Ella deja a su padre y a su madre y se une al Señor. Deja Egipto y se une al Señor. Cuando sale, es la iglesia; cuando se une, es la esposa. Hay dos acciones: sale de algo y entra en algo. Su motivación es amor. "Yo quiero a Cristo; yo amo a Cristo. Yo dejo a mi padre y a mi madre, y me uno al Señor." Podemos ver esto en el libro de Rut 1:16-17, "Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, dondequiera que viveres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. Y viendo Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo más." ¿Puedes ver el espíritu aquí? Rut era una moabita; no era de Israel. Era tierra; no era de Él, pero tenía el deseo unir con otro, se identificar aparte de sí mismo. Necesitaba un cambio de locación pero no solamente de lugar sino cambio de identificación. Por eso dijo,."..a dondequiera que tú fueres, iré yo..." Esto es importante. La esposa va donde Cristo va. Si Él vive en México, ella vive en México. Si Él vive en Inglaterra, ella vive en Inglaterra. Si Él va a vacaciones, ella va a vacaciones. Ella va donde Él va. Esta no es obligación; este es amor porque son uno. Esta es identificación del espíritu. En Moab Rut dijo, "...a dondequiera que tú fueres, iré yo...Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada..."

¿Dónde mueres? Mueres con Cristo en la cruz. "Con Cristo estoy juntamente crucificado..." (Gálatas 2:20) ¿Qué dice entonces Pablo? "...y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí..." ¿Dónde estaba su identificación? No en sí mismo. Él continua, "...y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a Sí Mismo por mí." Jesús amó la iglesia y se entregó a Sí Mismo por ella. Jesús la amó, no solamente se sentió por ella. Jesús no dijo, "O, pobres pecadores; yo amo a los pecadores." Él ama a la iglesia; Él ama a Su novia. La sacó de este mundo para ser Su esposa y poner la cabeza sobre Su pecho, para ser para siempre uno con Su corazón. Rut dijo, "Donde tú murieres, moriré yo..." Jesús dijo, "Donde Yo muriere; tú morirás." Pablo dijo, "Él me amó y se entregó a Sí Mismo por mí. Con Cristo estoy juntamente crucificado. Cuando Él muera, yo muero." Estas cosas dijo Rut cuando estaba saliendo. ¿Qué pasaba con Rut? En el libro de Rut tenemos un tipo de la plan de Dios. Piensen en eso. Ella ya salía. Se identificaba con otra país y gente; se olvidaba de su existencia anterior. Dijo, "Ya no me identifico con quien era." Vino a Israel, pero no solamente cambiaba locación. Su corazón cambiaba. Estaba allí en la cosecha. ¿Qué era el fin de Rut? Un matrimonio. Ella no solamente tenía fe en un pueblo o una tierra, pero la tierra se convertía en una persona que se llamaba Booz. Israel se convertía en una persona, no solamente una persona buena o amable, no solamente un salvador, sino un esposo a quien ella se unía. Se unía a él. ¿Qué producían ellos? David. Ahora Rut no es una moabita. Ella dice, "Yo dejé eso. Ahora tu gente es mi gente; su muerte es mi muerte; no soy una moabita."

¡Yo no soy un moabita; soy un hijo de Dios! Ya no soy de esta tierra, ni tú tampoco. Tú estás en Cristo. "Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre..." (Gálatas 3:28) Aquí en Cristo no hay judío ni griego. Pablo no dijo, "Judíos y griegos, pórtense bien. Tenemos griegos y judíos en Cristo." No, Pablo dijo, "Ya no hay judío ni griego..." Cristo es todo y en todo. Ese es un cambio; es una transformación; es una identificación. Rut no era moabita para Cristo. Mi linaje es judaíco pero no soy judío; estoy en Cristo. Unos dicen, "Tú debes ser tan orgulloso que tu linaje es judaíco." Yo me alegro que estoy en Cristo, y Cristo está en mí. Dejé mi país viejo; dejé mi padre y mi madre. ¡Me casé!. Soy uno con Él; Él es mi vida; Él es mi todo. Ya no me miro a mí mismo en la misma manera. Yo no soy judío para Jesús. Estoy crucificado. Donde Él muriera, yo morí. ¿Murió Él? Sí, y yo morí. ¿Resucité yo? No, yo no resucité; Él resucitó. Yo resucité en Él, no solo por Él pero EN Él porque eso es quien yo soy. Él es mi identificación. Donde Él muriera, yo morí. Donde Él fuera sepultado, yo fui sepultado.

Hay mucha gente que acepta esta enseñanza de la cruz. Dicen, "O, yo creo eso; es maravilloso. Es una gran enseñanza." Ellos creen la enseñanza y aceptan la enseñanza de la cruz, pero jamás abrazan la muerte." Es como una mujer que se casa un hombre, pero vive como si no está casada. Ella continua hacer las cosas del mundo. No hay identificación con su esposo; no hay unión. Solamente hay un papel que dice que está casada. No es bastante decir, "Yo creo la Biblia." Necesitamos el conocimiento del Señor. ¿Sabes qué es el conocimiento del Señor? No es un profundo entendimiento de Jesús. Es el tipo de conocimiento que cambia tu identidad. Ese es el conocimiento del Señor. Ayer Hermano Pylant habló de como esta escuela empezó. Hermano David tocó con las mariachis. Eso fue lo que era. Cuando él recibió a Cristo, él no conocía a Cristo en plenitud. Vinieron unos de los Estados Unidos, y le pidieron cantar y tocar. Él tocó canciones románticas. Los americanos no entendieron las palabras, y dijeron, "O, gloria a Dios." David no supo canciones de adoración. Pero ha cambiado ahora. Él dio su vida y vino aquí a esta escuela. Dio su vida, no solo un día o solamente en ocasiones especiales, sino todos los días. David ya no es David. Es parte de la esposa de Cristo. Donde Cristo vaya, David va. Donde Cristo se quede, él se queda. Este es el corazón de Juan. Él se acercó.

Alguna gente no quiere que tú te acerques a Jesús. Si tú dices, "Yo te amo, Señor. Yo quiero acercarme a Ti." La gente de la multitud dice, "¿Quién piensas que eres? ¿Crees que eres especial? ¿Porqué piensas que eres mejor que nosotros? Vuelve aquí con nosotros. Nosotros amamos a Dios. ¿Estás diciendo que nosotros no amamos a Dios?" En nuestra escuela de la Biblia he visto en años pasados estudiantes que han sido tratado por el Señor. Ellos se acercan al Señor. Leen la Biblia en vez de corriendo con los demás. Quieren acercarse al Señor. Es hermoso. ¿Pero sabes qué? Algunos de los estudiantes no les gusta esto. Se burlan de ellos y dicen, "¿Piensas que eres más santo que nosotros? Ven con nosotros para diversión." Déjenlos ir al Señor. Déjenlos buscar al Señor. No están rechezando a ti; solamente están acercándose al Señor. Ellos aman al Señor. Oren por ellos. Déjenlos acercarse al Jesús.

Quiero compartir otra escritura en II Reyes 2:1-15,

"Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal. Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el. Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Bet-el, le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó. Y se acercaron a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? El respondió: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos. Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y se pararon delante a lo lejos; y ellos dos se pararon junto al Jordán. Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y pasaron ambos por lo seco. Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí. Él le dijo: Cosa dificil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no. Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un caro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. Viéndolo, Eliseo clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes. Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo golpeado del mismo modo las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo. Viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó al otro lado, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y vinieron a recibirle, y se postraron delante de él."

Tenemos muchas personas en esta historia. Elías representa al Señor; Eliseo representa al creyente que tiene el espíritu de Juan. Está cerca del Señor. Y en cada ciudad habían los hijos de los profetas. Eran personas de Dios quienes buscaron las escrituras. Amaban a Dios. Cristo busca los que va a quedar con Él, los los que van a acercarse, y quedarse cerca de Él, no solo visitar y entonces salir. David no dijo, "Yo voy a visitar en la casa del Señor para siempre." No dijo así; dijo, "Y en la casa de Jehová moraré por largos días." (Salmos 23:6) Aquí Elías se acercó el Jordán que representa la resurrección. Movió en esa dirección. Primero, llegaron a Gilgal. ¿Qué pasó allí? Allí Saul fue ungido como rey. Representa una gran enseñanza acerca del reino de Dios. En este lugar en el Señor estudias el reino y la autoridad que tienes. Muchas cosas maravillosas pasan en Gilgal. Elías llegó allí y dijo a Eliseo, "Quédate aquí. Estudia estas cosas; sabe todo de esto." Pero Eliseo dijo, "No, no te dejaré. Quiero seguirte." Muchas personas acampan alrededor ciertas verdades como el reino de Dios. Hay muchas areas en que la gente quiere quedarse. Yo no quiero acampar alrededor una verdad; yo quiero seguir a Jesús. Quiero ser la esposa de Cristo. Quiero ser junto con Él. Eliseo dijo, "No, no voy a dejarte." ¿Y qué dijeron los profetas? "¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti?" "Él va a dejar; puedes estar aquí; no continua; quédate aquí." Pero Eliseo dijo, "No, voy con Elías." Entonces fueron a Bet-el que significa "la casa de Dios" en hebreo. Aquí hay toda la enseñanza del cuerpo de Cristo. Y todos los profetas allí dijeron, "Elías va a salir donde tú no puedes ir; él va a dejarte. Quédate aquí con nosotros." Y Elías dijo, "Quédate aquí." ¿Realmente quería Elías que Eliseo se quedara? ¡No! ¿Entienden esto? Es importante al corazón de Jesús. Él quiere poder decir, "No me sigas." Y quiere que tú digas, "Yo voy contigo."

Como Rut dijo, "Yo voy contigo." Noemí dijo, "Quédate aquí." Pero Rut dijo, "No, te amo; estoy contigo." Eliseo dijo, "No, yo voy contigo." Así es que fueron a la casa de Dios, Bet-el. Elías dijo, "Quédate aquí." Eliseo dijo, "Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré." Tenía un Dios vivo, una viva relación. ¿Qué hizo Elías? Continuaba moviendo, y Eliseo seguía. Vinieron a Jericó. ¿Qué pasó en Jericó? El enemigo fue derrotado. Significa alabanza y adoración y todas las verdades sobre eso. Dios derrotó el enemigo allí, pero ahora Dios no está en Jericó; Dios está en Elías; Dios está en Su Hijo. ¿Qué sigues tú? Los profetas dijeron, "Quédate aquí; este es un buen lugar; nosotros derrotamos el enemigo; tú puedes derrotar el enemigo también." Pero Eliseo dijo, "No quiero derrotar el enemigo; yo quiero Elías; yo quiero Jesús; no voy a quedarme." Ellos dijeron, "Pero tenemos alabanza y adoración; vas a ver las paredes caer. ¡Es maravilloso! Vas a estar bien. Sentirse bien es todo." A ver, ¿se sentía bien Jesús en la cruz; se sentía bien Daniel en el foso de los leones; se sentía bien Pablo en la prisión? No, pero gozaron en el Señor. Tenían un gozo en sus corazones. Eran como Juan repostando sobre el pecho del Señor. Yo no quiero salir el pecho del Señor. Eliseo no quiere salir ese lugar. Dijo, "No, no voy a quedarme en Jericó."

Seguía Elías hasta el Jordán. Qué representa el Jordán? La muerte de la cruz. Elías va a pasar. Él dejó todos los profetas, todos los lugares, todas las cosas gloriosas. Dijo, "Voy a cruzar la muerte." Eliseo dijo, "Donde tú mueras, yo muero. Yo voy contigo." Fueron en la muerte juntos. Pasaron por la muerte. ¿Qué seguía? La resurrección. Ahora Eliseo comenzaba ver Su gloria de arriba, no solamente Su poder en la tierra. La esposa es de arriba; no es de la tierra. Eliseo comenzaba ver eso. Dijo, "Elías no me está dejando; yo voy con Él también; estoy vestido con Él." El manto de Elías cayó, y Eliseo se lo vistió, y se identificaba con el Señor resucitado. Ya no es quien era. Caminó hasta el Jordán, y tomó el manto del Señor, la identificación con el Cristo resucitado, y dijo, "¿Dónde está el Dios de Elías, Él con quien soy uno?" Entonces él golpeó las aguas, y las aguas se apartaron a uno y a otro lado. Los profetas estaban viendo muy lejos. Es interesante que no estaban cerca. Cuando vieron a Elías golpear el agua, ¿qué dijeron? "¡Qué hombre de Dios, qué unción!" No, no dijeron nada de eso; dijeron, "El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo." Es más que una unción; es Él. ¡Yo veo a Él! Yo veo al Ungido, no solamente una unción. Ellos dijeron, "¡Vemos a Elías, el espíritu de Elías es sobre Eliseo!"

Estamos casados con Él. Tienes que estar casado con Cristo porque yo Lo he visto en ti. Oígo Su palabra. Es el Señor. No es solamente cosas buenas. Eliseo quería al Señor. Necesitamos esa determinación como Eliseo para decir, "Donde Tú vayas, yo voy; donde Tú mueras, yo muero, donde Tú vivas, yo voy a vivir." Es lo que Rut dijo a Noemí. "Yo voy a quedarme contigo." Eliseo dijo a Elías, "Yo voy a quedarme contigo a través de la muerte, y la sepultura, hasta que yo vea la resurrección." Las palabras últimas de Pablo eran, "Yo quiero conocerLe a Él." Él comenzó cientos de iglesias y ganó muchísimas almas al Señor. Solo tenía un deseo. David tenía un deseo, estar en la casa del Señor para siempre. Pablo tenía un solo deseo, "...a fin de conocerLe, y el poder de Su resurrección, y la participación de Sus padecimientos, llegando a ser semejante a Él en Su muerte." (Filipenses 3:10) "...semejante a Él en Su muerte..." que cuando Él muera, yo muero. Y conocerLe en el poder de Su resurrección. No dijo, "Dame el PODER de la resurrección. Sino dijo, "Quiero conocerTe a Ti en el poder de Tu resurrección." Hay una diferencia. No solamente queremos el PODER; queremos identificar con Él en el poder de SU RESURRECCIÓN. No solamente queremos que Él nos dé algo. Su resurrección es nuestra resurrección. Quiero conocerLe a Él en Su resurrección.

Podemos ser siervos . La esposa de Cristo Lo sirve. Pero es más que un siervo. Pablo dijo, "Por amor sirvan los otros." Decimos, "Jesús, Te sirvo porque Tú moriste por mí;debo todo; por eso voy a servirTe." Pero Él quiere que seamos la esposa, servirLo porque Lo amamos. Si amas al Señor, ama a Sus hijos. Estos son Sus hijos,Su esposa. Amas a hijos; oras para ellos. A veces los niños no hacen las cosas correctas, pero un padre ora para sus hijos. Estos son los hijos. ¿Estás cerca de Su corazón? ¿Escuchas a Su corazón? "...orad unos por otros, para que seáis sanados."(Santiago 5:16) No puedes oír Su corazón si estás muy lejos. ¿Quiere oír el latido de mi corazón? Tienes que poner la cabeza sobre mi pecho. ¿Quieres oír Su latido? Tienes que poner la cabeza en Su pecho como Juan. No hay servicio allí, solo amor. Solo ama a Él. Cuando oyes Su corazón, cuando oyes cual es Su deseo, tú Lo sigues.

Una vez David estaba cerca de Belén. Vio un pozo con agua viviente, pero el enemigo estaba allí. No podía beber el agua porque del enemigo. Su primer pensamiento no era, "Yo odio el enemigo;" su primer pensamiento era, "Yo amo ese pozo; yo amo el sabor de ese agua; es muy precioso para mí; me satisface; toda mi vida he bebido de ese pozo." Los hombres de David lo amaban; no solamente lo sirvieron de obligación. Dos hombres fueron para el agua. Dijeron, "Aun si nosotros morimos, vamos a traer el agua a David porque está en su corazón, y queremos satisfacer a él." Yo quiero satisfacer a Cristo. Quiero que Él sea satisfecho. Quiero que agua fluya de mí, agua vida. Él ama ese agua en Su esposa. Él ama que ella sea semejante a Él. Ese es Su deseo.

Monterrey, Mexico

Julio, 2000