COMPRENDER EN LA LUZ DE LA VERDAD

Por J W Luman

I. La Cruz - el Centro

 

Este tema que vamos a usar comenzaba en mi corazón durante unos meses el año pasado. El término que vamos a usar es "La Verdad." "La Verdad" es un término bien conocido en la Escritura, pero estoy viendo que la mayoría de los cristianos no lo conocen o entienden. Tendemos a confundir la Verdad con simples hechos, cosas que son verdaderas en contra de la Verdad. Hay muchas cosas que son verdaderas, pero para comprender hasta las cosas verdaderas, tenemos que verlas en la luz de la Verdad. Vamos a relacionar todo a este diagrama. (Diagrama A) La cruz está en el centro porque la cruz es central a todo el plan de Dios. La cruz no está antes de ni después del plan de Dios; la cruz está en el mero centro del plan de Dios. Todas las cosas, incluyendo todos los tratos de Dios contigo y conmigo, están relacionadas a la cruz sin excepción. Los tratos de Dios con nosotros concerniente Su plan eterno, la vida eterna y nuestra salvación están relacionados a la cruz.

 

¿Qué significa la cruz? ¿Qué es lo que resume la cruz? Cuando la Escritura habla de la cruz, ¿qué es lo que está diciendo? La cruz involucra tres cosas. Sin embargo, estas tres cosas son una. La cruz es Su muerte, Su sepultura y Su resurrección. Hablamos de Cristo. Entonces la cruz es la muerte de Cristo, la sepultura de Cristo y la resurrección de Cristo. En esos tres elementos consisten la obra completa de la cruz. Entonces cuando yo digo que todos los tratos de Dios contigo y conmigo están relacionados a la cruz, yo quiero decir ésto: todos los tratos de Dios contigo y conmigo están relacionados con Cristo a través de Su muerte o Su sepultura o Su resurrección. No hay otro modo en que Dios puede tratar con nosotros. No hay otro modo excepto Cristo crucificado. Pablo en la Biblia habla de Cristo crucificado, "Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a Éste crucificado." (I Corintios 2:2) ¿Qué involucra esa frase "Cristo crucificado"? Como un término bíblico no significa solamente Su muerte; refiere a Su muerte, Su sepultura y Su resurrección. La cruz es una obra completa. Comienza con Su muerte, sigue con la realidad de ser sepultado con Cristo y continua eternamente en la resurrección del Señor Jesucristo.

 

Tú y yo siempre estamos involucrados con Él por la cruz. Es la cruz que es Su muerte, sepultura y resurrección que obra en nosotros para producir la plena realización de Cristo, conocerLo en Su muerte, conocerLo en Su sepultura y conocerLo en el poder de Su resurrección. Estos tres aspectos son una palabra. No terminas uno y lo dejas y sigues otro y otro. No es así. No es como primer año, segundo año y tercer año en la escuela. Siempre estamos aprendiendo a Cristo. Siempre estamos conociéndoLo a Él en Su muerte. Siempre estamos conociéndoLo a Él relacionado a Su sepultura. Siempre estamos conociéndoLo a Él en el poder de Su resurrección. Es una obra completa de la cruz. Y es por esa obra completa de la cruz que siempre estamos relacionados al Señor Jesús. Es muy importante que aprendamos éso.

 

Quizás hay tiempos en que yo comprendo a Él en Su muerte más que en los otros aspectos porque hay esa necesidad en mí. Y pueden haber tiempos en que yo conozco a Él en el poder de Su resurrección. Pero tan cierto que yo estoy conociéndoLo a Él en el poder de Su resurrección, vendrá el momento en que yo Lo conoceré en el poder de Su muerte otra vez. Pablo dice en Gálatas 4:19, "…hasta que Cristo sea formado en vosotros." Y esa obra continua eternamente. Mi punto es esto: si estamos aprendiendo a Cristo en cualquier medida, si Cristo está siendo revelado en nosotros, será en relación a la cruz. Simplemente no existe otra manera de conocer a Cristo. La cruz es la relación por lo cual Cristo se relaciona a la humanidad. La humanidad no puede ascender al cielo para bajar a Dios aquí. En la cruz Cristo bajó. Para esta razón nació de mujer; para esta razón se despojó a Sí Mismo; para esta razón se fue hecho más bajo que los ángeles. Para la cruz. Para la cruz fue hecho sujeto a la ley. En la cruz Él bajó. Solamente en la cruz tenemos relación con Él. No hay otra manera.

 

Él nos trae en Sí Mismo a través de Su muerte, Su sepultura y Su resurrección. Entonces la realidad de esa muerte, sepultura y resurrección continua a obrar en nosotros. El propósito de ese obrar es que Su plenitud sea formada en nosotros. ¿La plenitud de qué? En la Biblia dice, "…y Lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es Su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo." (Efesios 1:22-23) ¿La plenitud de qué? ¿Qué es lo que está formando en ustedes? ¿Quién está formándose en ustedes? Dice, "…hasta que Cristo sea formado en vosotros." ¿Quiénes son? Su cuerpo, la iglesia. Si no somos Su cuerpo, no tenemos relación con Él. La única relación que tenemos con Él es como Su cuerpo.

 

¿Por qué somos Su cuerpo? Somos Su cuerpo porque Él vive en nosotros. Hace sentido ¿verdad? Si Él no vive en ustedes, no son Su cuerpo. Él vive en Su cuerpo. La Escritura enseña que Su cuerpo es un cuerpo vivo hecho de piedras vivas, miembros vivos. ¿Por qué se refiere a Su cuerpo como cuerpo vivo? ¿Quién vive en el cuerpo de Cristo? Cristo vive en Su cuerpo. ¿Quién más debería vivir allí? Es el cuerpo de Él. Él es la vida de ese cuerpo. Somos miembros de ese cuerpo. Él es la vida del cuerpo. Él vive allí. ¿Quién se está formando en Su cuerpo? Cristo está formándose en Su cuerpo en plenitud. Su cuerpo es la plenitud de Él.

 

¿Cómo se está formando en nosotros Cristo? Hasta que obre en ti y mí la plenitud de Su muerte, la plenitud de Su sepultura y la plenitud de Su resurrección. "…hasta que Cristo sea formado en vosotros." De eso se trata la salvación. Es Cristo y los suyos; es Cristo y Su cuerpo la iglesia. Es ese cuerpo creciendo en la plenitud de la Cabeza que es Cristo. Es Cristo siendo formado en ese cuerpo. Es ese cuerpo llevando la imagen de Cristo. Eso es la salvación. Eso es el nuevo pacto. De eso hablan las epístolas. Bien, la cruz es central y esencial a nuestra relación con Cristo.

 

Tenemos que comprender la cruz en verdad. Vamos a ver que la verdad está inseparable de la cruz. Son una. Es aquí donde encontramos la Verdad, no solo un hecho. La cruz es un hecho histórico y espiritual, pero la cruz es mucho más que un hecho. La cruz es la mera encarnación de la Verdad. Toda verdad está reunida en la cruz. ¿Recuerdan que es la cruz? La cruz es Cristo crucificado, Su muerte, Su sepultura y Su resurrección. La cruz no es solo un pedazo de madera o una locación; no es una cosa o un lugar. La cruz es mucho más que eso. La cruz es donde el Hijo de Dios en Su muerte, sepultura y resurrección consumó el plan eterno de Dios. La cruz es donde Cristo llegó a ser la mera personificación de todo que Dios ha hablado. Entonces vemos que la cruz es toda poderosa. La Verdad está reunida en la cruz.

 

¿Es la verdad acerca de qué? Primeramente es la verdad en sí mismo. Un hecho requiere algo fuera de sí mismo. Un hecho tiene que ser relacionado a una persona, un lugar o una cosa. Por ejemplo, esta silla es hecha de plástico. Es un hecho. Ese hecho requiere que exista una silla hecha de plástico. Si no existe la silla, ese hecho no existe. Pero la Verdad existe sin nada. De hecho, todas las cosas encuentran su existencia en la Verdad. Sin la Verdad, nada que existe, existiría. Por Él y para Él y a causa de Él son todas las cosas. Vamos a venir a la realidad que la Verdad es una Persona. La Verdad es Cristo Mismo. Mi punto es esto: la Verdad no requiere nada para ser la Verdad. Pero todo lo demás depende de la Verdad para su existencia y para su definición.

 

Vamos a usar un término muy familiar en la Biblia, "todas las cosas." Primero, vamos a ver este término en este diagrama. (Diagrama A) Aquí tenemos el pacto antiguo, el primer pacto, el primer hombre y la primera creación. Todos son lo mismo. Lo primero no fue espiritual. Fue relacionado a un pacto dado por Dios que fue escrito en piedra. No fue un pacto perfecto. Esto representa el mundo del pacto antiguo. Aquí tenemos "todas las cosas." En el lado derecho tenemos el pacto nuevo o segundo pacto. La Biblia dice que lo primero no fue espiritual, pero el segundo sí es. Por Cristo crucificado venimos del antiguo al nuevo. Venimos del primer hombre al Segundo Hombre. Todo eso es una obra del Espíritu. Esto sucedió cuando fuimos nacidos de nuevo. No es algo que nosotros hacemos. Cuando tú y yo somos nacidos de arriba, venimos del primer hombre al Segundo Hombre. Cuando tú y yo somos nacidos de arriba, venimos del cuerpo del hombre antiguo al cuerpo del Hombre Nuevo. Eso es una obra del Espíritu, un nacimiento de Dios. El problema es que en nuestros corazones y nuestro entender no siempre venimos del antiguo pacto al nuevo pacto. Allí está el problema.

 

Los cristianos a quienes Pablo escribió tenían ese problema. Pablo los vio como una nueva creación en Cristo. Él los vio como el cuerpo de Jesucristo. Él los vio como no tener vida mas que Cristo. Pablo los vio en relación a la Verdad. Los vio en relación con la cruz. Pero muchos de esos creyentes que eran nacidos de nuevo, que tenían una genuina obra del Espíritu, no comprendían eso. En sus corazones no habían llegado del pacto antiguo al pacto nuevo. El pacto antiguo era un entender antiguo de Dios. No era el pacto del diablo; era el pacto de Dios. Fue escrito en piedra. Estaba afuera no adentro. No podía cambiar el corazón porque estaba afuera.

 

Con muchos creyentes hoy en día es lo mismo. Para ellos el pacto aún está escrito en piedra. Pero nosotros usamos papel. Unos dicen, "Yo creo esto; esto es un hecho; esto es una cosa verdadera." Sí, es hecho y cosa verdadera, pero ¿lo hemos comprendido en la Verdad? ¿Hemos venido de un pacto antiguo a un pacto nuevo comprender? Eso es la cuestión. Si yo les pregunto a ustedes, "¿Son el cuerpo de Cristo?" Ustedes me leerán un versículo que dice que son. Pero ¿lo comprenden eso en la Verdad? ¿Comprenden eso en relación con la cruz? O ¿solamente lo creen porque está escrito en papel o en un rótulo? Tienen que entender algo muy importante. La única diferencia entre el pacto antiguo y el pacto nuevo es que el pacto antiguo estaba escrito en piedra y papel, pero el nuevo está escrito en sus corazones. Es la única diferencia porque la palabra es una Palabra de Dios. El Antiguo Testamento no es la palabra del diablo y el Nuevo Testamento la Palabra de Dios. No, es una Palabra de Dios. Lo nuevo cumple lo antiguo. Pero si tú solamente tienes el nuevo escrito en papel, no es diferente que lo antiguo. La diferencia es que lo nuevo está escrito en tu corazón. Necesitamos traer todas las cosas a la Verdad, y necesitamos comprender todas las cosas en la Verdad.

 

Esto es un pacto nuevo en Cristo. En la Escritura hay dos grupos de "todas las cosas." Es esencial que nosotros comprendamos eso. Primero, hay "todas las cosas" en relación al pacto antiguo. Incluye todos los tipos, sombras, símbolos, personas, lugares, cosas, profetas, promesas y salmos. Incluye la creación. Incluye todas las cosas dadas de Dios, formadas de Dios y hechas de Dios. Entonces hay un otro grupo de "todas las cosas," "todas las cosas" en Cristo. Hay una palabra se usa en relación a "todas las cosas" aquí. Es la palabra "nuevo." En Cristo todas las cosas son nuevas. Así dice tu Biblia. "Todas las cosas" están divididas en estos dos grupos. ¿Qué es lo que divide los dos grupos? Es la Verdad, la cruz. Vamos a leer eso en la Escritura, pero yo encuentro pocos cristianos, incluyendo ministros, quienes entienden esa Verdad. Ellos continuamente tratan de sacar las cosas del viejo al nuevo. Usan versículos en la Biblia que dicen, "todas las cosas," pero no entienden "todas las cosas." "Todas las cosas" del antiguo o del nuevo solamente pueden ser comprendidas en la luz de la Verdad. Tú y yo no podemos comprender nada de Cristo fuera de Su muerte, sepultura y resurrección. Es allí donde es vista la Verdad. No podemos comprender nada del antiguo pacto, ni su propósito ni su tipo, hasta que esté visto y comprendido en relación a Su muerte, sepultura y resurrección.

 

El tabernáculo de Moisés del pacto antiguo es parte de "todas las cosas." ¿Cómo comprendemos el tabernáculo? Hay unas enseñanzas extrañas que han surgido del tabernáculo. La única manera en que puedes entender el tabernáculo es relacionarlo a la Verdad. Tenemos que comprenderlo en relación a Su muerte, sepultura y resurrección. Si no comprendes así, no tienes ninguna comprensión del tabernáculo. Y es lo mismo para todas las cosas en el antiguo pacto. Todos tienen que llegar a la cruz para su comprensión.

 

Puedes ver como una cosa verdadera. El tabernáculo es una cosa verdadera; el altar de bronce es una cosa verdadera; el sumosacerdote es una cosa verdadera. Tú puedes enseñar sobre el altar de bronce, el sumosacerdote o el tabernáculo, pero hasta que no los comprendas en la luz de la Verdad, puedes declararlas ser cualquier cosa que quieres. Solamente podemos comprender el altar de bronce como relaciona a la muerte de Cristo. Solamente podemos comprender el sumosacerdote como relaciona al poder expiante de la sangre de Cristo. Solamente podemos comprender el tabernáculo mismo como relaciona a Su muerte en su primer compartimiento, a Su sepultura en su compartimiento interior y a Su resurrección en su compartimiento final. Sin embargo, es un solo tabernáculo que representa una obra plena de la cruz. El sumosacerdote una vez por año pasaba por los tres compartimientos. Una vez por año el sumosacerdote representaba a Cristo en Su muerte, Su sepultura y Su resurrección. "Todas las cosas" del antiguo pacto fueron dado por Dios por un solo propósito en cual solo se puede entender cuando se trae "todas las cosas" a la Verdad. Cuando vemos esa persona, lugar o cosa, cuando vemos ese tipo o sombra, promesa o profecía, solo podemos comprenderlos en sus propósitos verdaderos en la cruz, en la Verdad. Necesitamos comprenderlos en relación a Su muerte, sepultura y resurrección. Aleluya.

 

 

II. ¿Qué Es la Verdad?

 

Es extremamente importante que pongamos muy bien el cimiento en nosotros de reunir "todas las cosas" en la Verdad. Si este cimiento no es bien puesto en nosotros, estamos gastando el tiempo. Si nosotros podemos comprender lo que es la Verdad, entonces para lo demás de nuestras vidas relacionaremos todo a la Verdad. Caminaremos en la Verdad; hablaremos en la Verdad como la Verdad está en Jesús. No es suficiente saber que la Verdad está en Cristo; tenemos que conocer esa Verdad. Tenemos que saber lo que es la Verdad, Quien es la Verdad. Hemos estado relacionando la Verdad a la cruz. Entendemos que la cruz es Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. Relacionamos todas las cosas a la Verdad y la cruz. Consecuentemente, relacionamos todas las cosas a Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. La única manera en que podemos entender "todas las cosas" del antiguo pacto o del nuevo pacto es verlas en su relación a la cruz. Las vemos en relación a Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. No hay ninguna excepción. Cuando leemos el antiguo pacto, leemos cosas que son verdaderas, enseñanzas verdaderas, promesas verdaderas y profecías verdaderas. Vemos sombras y tipos verdaderos como el sumosacerdote, el altar de bronce y el tabernáculo y todo que incluye. Vemos cosas verdaderas, pero el problema es que no relacionamos esas cosas a la Verdad. Las agramos y corremos con ellas. Predicamos cosas que son verdaderas, pero no las predicamos en la Verdad.

 

Por ejemplo, en el antiguo pacto se enseña la justicia. "Sed santos, porque Yo soy santo." La justicia se enseña en tipo y sombra; se enseña en los sacrificios, la ropa que llevaban los sacerdotes y el color de la tela que se usaba en varios edificios. Se enseñaba la justicia. En el antiguo pacto vemos las palabras "justicia" o "justo" o "santidad," y decimos, "La Biblia enseña justicia; la Biblia dice, 'Sean justos.' La Biblia enseña santidad; la Biblia dice, 'Sean santos.'" Leemos todos esos textos, y entonces predicamos la justicia. El problema es que predicamos la justicia como una cosa verdadera, un hecho o una enseñanza, pero nunca traemos la justicia a la Verdad. Entonces, tenemos cien definiciones de la justicia. En todo el mundo se predica la justicia. Un hombre predica que la justicia es que tipo de comida se come. Otro hombre predica que la justicia es que tipo de ropa se viste. Otro predica es que tipo de pelo se tiene, largo o corto. Predican que la justicia es lo que uno come o bebe o que clase de casa tiene o que tipo de ropa lleva. Y dicen que predican la justicia. Predican la justicia como una cosa verdadera, pero nunca han traído la justicia a la Verdad. Nunca han encontrado a la Persona de justicia. Nunca han visto la justicia en relación a la cruz. Nunca han visto que la justicia no es "yo" sin tener en cuenta lo que llevo. ¡La justicia es Cristo! Tú y yo hemos sido traídos a Su muerte. Hemos sido sepultados con Él. Hemos sido resusitados con Él en Su resurrección, en justicia. Cristo nos ha sido hecho justicia. Así si predicamos la justicia, tenemos que predicar a Cristo.

 

Solamente podemos entender todas las cosas en su carácter y naturaleza verdadera cuando los vemos en relación a la cruz. Es la naturaleza de una cosa que es importante. Que hipocresía si tú predicas la justicia y no tienes la naturaleza de la justicia obrando en ti. ¿Qué importa que comas o no comas si la naturaleza de la justicia no obra en ti? La justicia no es una cosa; es la naturaleza de la Verdad. ¿Quién es la Verdad? Cristo crucificado, Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. La justicia es la naturaleza de la cruz obrando en ti. La justicia es la naturaleza de Su muerte obrando en ti. ¿Qué es Su muerte? "…en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive." (Romanos 6:10) ¿Qué es Su muerte? Su muerte es al pecado. La justicia es la naturaleza de Su muerte obrando en ti. Tan cierto es eso que por la naturaleza nosotros llegamos a ser muertos al pecado. ¿Cuál naturaleza? La naturaleza de Su muerte.

 

La justicia es Cristo siendo formado en ti. Pero ¿qué significa eso? Lo tiene que traer a la Verdad. Cristo está formado en ti en Su muerte, sepultura y resurrección. Tienes que captar esto. La Verdad es inseparable de la cruz. Son una sola cosa. La Verdad es la naturaleza de la cruz. La Verdad es la naturaleza de Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. Él murió en Verdad; fue sepultado en Verdad; fue resusitado en Verdad. Entonces, la Verdad llega a ser naturaleza. Así es que si hablas la Verdad, no estás hablando simplemente palabras. Las palabras surgen de una naturaleza. Tú mismo llegas a ser una expresión de la Verdad. Despúes de todo, no son las palabras que van a hacer el efecto; es la naturaleza que obra. Puedes decir palabras dulces y tener una naturaleza odiosa. El mundo lo hace. Nosotros no experimentamos un cambio en naturaleza; solamente cambiamos nuestro vocabulario. El cristianismo lo hace. Dice, "Antes yo hablaba así; ahora no hablo así; ahora hablo otras cosas." Pero ¿ha cambiado la naturaleza? La Verdad es la medida. Cuando llega a la Verdad del asunto, ha llegado a la naturaleza. No miente la naturaleza. Palabras pueden mentir pero no la naturaleza. ¿No sería maravilloso si nuestro hablar uno con otro sería en naturaleza? Tal vez nunca les voy a expresarme en español, pero permita Dios que yo pueda hablarles en naturaleza. Si yo supiera español y pudiera decirle al Hro. Wyman que se siente, todavia tendría que subir de naturaleza.

 

Estamos hablando de comprender todo en relación a la Verdad. Otra vez, ¿quién es la Verdad? Cristo crucificado, Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. En esta comprensión de Cristo "todas las cosas" encuentran la Verdad. Puedes sacar una promesa, una profecía, un tipo o una sombra del pacto antiguo y traerlo aquí en el pacto nuevo, y encuentra la Verdad. Entonces entendemos esa promesa. Hemos leído la promesa, y creemos que es cosa verdadera, pero aquí la comprendemos. Aquí la promesa llega a ser una naturaleza obrando en nosotros. En esta escuela y cualquier lugar donde hay creyentes escudriñando la Escritura, ustedes van a aprender muchas cosas. En el Antiguo Testamento van a encontrar todos los tipos y sombras y las promesas y profecías. En el Nuevo Testamento van a encontrar el cumplimiento y palabras como "perdón," "salvación," "santificación" y "resurrección." Escrudiñamos la Escritura, y vemos estas cosas. Está bien, pero tenemos que traer todas estas cosas a la Verdad. Tenemos que comprender estas cosas en una relación con Cristo por Su muerte, Su sepultura y Su resurrección si estas cosas van a ser obradas en nosotros y van a llegar a naturaleza. La Verdad es una naturaleza.

 

¿Qué importa si sabemos muchas cosas, y no tenemos la naturaleza de Cristo? La iglesia en general sabe muchas cosas. Nosotros sabemos muchas cosas. ¿Cuál es el resultado de eso? Mira la iglesia; como está dividida y cuantas doctrinas hay. ¿Cómo sucedió eso? ¿Cómo llegó a dividirse la iglesia que nació en el día de pentecostés? Por saber cosas verdaderas sin traerlas a la Verdad, resultan diferentes definiciones. Uno dice, "Esto es la justicia." Otro dice, "No, eso no es la justicia." Entonces la primera persona dice, "Me voy a comenzar mi propia iglesia." El otro dice, "Bien, salte; yo voy a comenzar mi propia iglesia." Los dos predicarán la justicia. Pero ¿dónde está la natualeza de la justicia? ¿Dónde está la Verdad? Solo una cruz hay. Solo hay una muerte, sepultura y resurrección. Solo hay un cuerpo. ¿Cómo hay tantas iglesias diferentes y separadas? Eso no comenzó ayer; comenzó hace dos mil años. Vinieron un grupo de cristianos de Jerusalén a Galacia. Hablaron con los convertidos de Pablo. Pablo ha enseñado la Verdad a esas personas. Él los ha dicho, "Cristo es su Vida; Cristo es su Justicia; Cristo es su Circuncisión; Cristo es su Pan de Vida." Para Pablo todas las cosas se cumplían en Cristo por Su muerte, sepultura y resurrección. Así lo predicaba Pablo, y establecía a los gálatas en esa Verdad. Entonces, Pablo se fue. Ellos de Jerusalén creyeron en la justicia, santificación y santidad, pero no habían traído esas cosas a la Verdad. No las habían visto en la Verdad. En sus corazones no habían movido del pacto antiguo al pacto nuevo. Entonces, ¿qué hicieron? Dijeron a los gálatas, "Hay una cosa más que tienen que hacer." Ellos dijeron, "Pero Pablo dijo que no tenemos que hacer nada; él dijo que Cristo es nuestra vida, y dijo que estamos muertos, sepultados y resusitados con Cristo." Pero esos cristianos dijeron, "Pues, tienen que circuncidarse." Entonces, circuncidaron a todos esos cristianos nuevos.

 

Pablo oyó de eso, y escribió la carta a los gálatas. "¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó…¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne (ahora tratan a encontrar su justicia en la carne)?" (Gálatas 3:1,3) Añadiendo cosas a Cristo comenzó hace dos mil años. Con razón hay muchas iglesias diferentes, pero de veras solo hay un cuerpo. No queremos traer todas las cosas a la cruz. ¿Sabes por qué? Porque no puedes enviar cosas a la cruz. Tú tienes que traerlas allí, y no puedes traer cosas donde tú no has ido. Yo tengo que venir a la cruz, o no puedo traer nada allí. Hasta que yo me comprenda a mí mismo por una relación con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección, no puedo comprender ninguna otra cosa. No estamos tratando con palabras aquí; estamos tratando con la naturaleza de la Verdad.

 

Hasta que no esté obrando en mí esa naturaleza, ¿cómo puedo yo traer algo en esa naturaleza? Solo traeré todas las cosas en mi propio entendimiento. Y eso es el problema. Tratamos de entender las cosas de Dios con nuestro entendimiento. Creemos que porque tratamos de entender cosas espirituales, somos espirituales. Aprender acerca de cosas espirituales no te hace espiritual. La naturaleza de Cristo te hace espiritual. La Verdad. Reunir todas las cosas en la Verdad.

 

Para hacer esto nosotros tenemos que venir a la Verdad; tenemos que presentarnos. Y cuando hemos hecho eso, tenemos que creer que todo del antiguo pacto se cumple en Cristo y todo del nuevo pacto es la realidad de lo que está cumplido en Cristo. Por ejemplo, el antiguo pacto habla de la salvación. En Cristo por Su muerte, sepultura y resurrección la salvación está cumplida. El nuevo pacto es la realidad de esa salvación obrando en nosotros. El nuevo pacto no es simplemente saber sobre la salvación. El nuevo pacto es esa salvación obrando su naturaleza en nosotros todos los días. El nuevo pacto no es en palabra sino en Espíritu y Verdad. En otras palabras es el Espíritu de la Verdad obrando en nosotros. Eso es el nuevo pacto.

 

Bien, primero tenemos que aceptar y creer que todo del antiguo, todos los tipos y sombras de personas, lugares y cosas; todas las promesas, los salmos y los profetas, se cumple en Cristo por Su muerte, sepultura y resurrección. Aquí en Cristo tú y yo somos participantes de esa naturaleza divina que todo del primero habla. Aquí llegamos a la realidad. No tenemos que mirar más allá o fuera de Cristo. Todo que necesitamos es crecer en Cristo como la Verdad está en Él. Aquí en Cristo encontramos el cumplimiento de todo del antiguo pacto. No hemos comprendido el cumplimiento de todas las cosas en Cristo, pero tenemos que aceptar que sí o no hemos comprendido, no buscaremos en otro lugar mas que en Cristo para su cumplimiento. Tenemos que aceptar que jamás comprenderemos esas cosas mas que en la faz de Jesucristo. Jamás experimentamos en naturaleza esas cosas mas que en nuestra relación con Él en Su muerte, sepultura y resurrección. Mi necesidad es conocerLo a Él.

 

Tenemos que aceptar eso. Ahora quiero relacionar ese término "todas las cosas" como se usa en la Escritura al antiguo pacto y al nuevo pacto. Necesitamos un fondo aquí. Los siguientes versículos relacionan a cosas que Jesús dijo y que los apóstoles escribieron también. Tenemos que entender los tiempos en que estas cosas fueron escritas. Fue el tiempo de la cruz literal durante los tres y medio años entre el bautismo de Cristo y la cruz, un tiempo de transición de venir del antiguo pacto al nuevo pacto. Cristo estaba hablando a las personas del antiguo pacto. Tenemos que entender eso. Ese pueblo estaba crecido en el antiguo pacto. Conocía las promesas; conocía los profetas y las profecías; conocía los tipos y sombras. Ellos estaban esperando "todas las cosas" que han sido dicho a ellos. Esperaban el cumplimiento de todas esas cosas. Eso es el escenario.

 

Marcos 4:34, "Y sin parábolas no les hablaba; aunque a Sus discípulos en particular les declaraba todo." Donde se encuentra el término "todas las cosas" en relación a la enseñanza de Cristo, siempre refiere a "todas las cosas" del antiguo pacto. Hablaba a la multitud en parábolas. Tú sabes las parábolas, el sembrador y la semilla, la levadura, etc. Él siempre relacionaba las parábolas a algo enseñado en el antiguo pacto. Pero sabía que su oído estaba pesado de oír. Él dijo, "Ustedes han substituído las tradiciones de los mayores por la Palabra de Dios." Entonces Él no podía simplemente enseñar la Palabra de Dios. Por eso, enseñaba las parábolas, las historias. Pero a Sus discípulos los apartó. Él exponía a ellos todas las cosas. Ahora Marcos 9:12, "Respondiendo Él, les dijo: Elías a la verdad vendrá primero, y restaurará todas las cosas; ¿y cómo está escrito del Hijo del Hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada?" Los discípulos Le han preguntado, "Maestro, si Tú dices la verdad, ¿dónde está Elías?" Los judíos creyeron que Elías tenía que venir primero. Jesús les dijo, "Sí, es la verdad que él tiene que venir primero, pero si pueden recibir eso: él ya ha venido en la persona y espíritu de Juan el Bautista." ¿A quién anunció Juan? ¿Qué era la respuesta de Juan a la restauración de "todas las cosas"? "He aquí el Cordero de Dios." ¡Aleluya!

 

Otra vez y otra vez el testimonio es que "todas las cosas" del antiguo pacto están restauradas y cumplidas. Entonces en nuestros corazones todas las cosas tienen que ser traídas en la Verdad. Entonces, uno por uno tenemos que traer todas las cosas en la Verdad. Tenemos que traer cada profecía y cada profeta, una por una, en la Verdad. Necesitamos entenderlas en relación a Su muerte, sepultura y resurrección. Muy poca gente comprende. La mayoría de los cristianos todavía están buscando "aquel día." El nuevo pacto es muy claro que "aquél día" vino con la cruz. No entendemos eso porque no entendemos la cruz. Creemos que la cruz es un lugar en historia, un suceso que pasó hace dos mil años. Eso es el hecho. La Verdad es que la cruz es Su muerte, sepultura y resurrección y que obra en ti hoy. La Verdad dice, "Ustedes son hijos de ese día."

 

Uno por uno necesitamos examinar el antiguo pacto en la luz de la cruz. Entonces, necesitamos vivir como Su cuerpo la iglesia, como un testigo vivo del cumplimiento de todo prometido y profetizado. Necesitamos vivir como el pueblo que hemos encontrado la realidad en Cristo. Necesitamos manifestarla en la tierra no como gente que todavía habla de lo que va a venir, sino declarando la realidad de lo que ya es, declarando la realidad de Cristo.

 

Lucas 10:22, "Todas las cosas Me fueron entregadas por Mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar." "Todas las cosas me fueron entregadas por Mi Padre…" De esto está hablando: todo lo que estaba presentado antes en tipo, sombra y testimonio ha sido entregado al Hijo por el Padre para que el Hijo cumpla todas las cosas por Su muerte, sepultura y resurrección eterna. ¡Aleluya! Jesús está diciendo, "No dejo afuera una cosa; no pierdo nada. Todo lo que está entregado a Mi por Mi Padre lo guardaré; lo haré; lo cumpliré." La mayoría de los cristianos hoy en día no comprenden eso. Todavía están buscando en el pacto antiguo encontrando una o otra cosa. Ellos traen cosas del antiguo pacto más allá de la cruz, y preguntan, "Cuándo va a pasar esta cosa?" No entienden de lo que el antiguo pacto habla; por eso, imaginan algo muy allá en el futuro porque no tienen pruebas de eso en sí mismo. Las pruebas están en Cristo; en Él tú las puedes encontrar; en Él las puedes experimentar. ¡En Él las puedes vivir! ¡En Él puedes poseer "todas las cosas"!

 

Lucas 14:17,"Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado." Esto es una de las parábolas. Fíjense lo que está diciendo. Vamos a ser realistas. ¿Acaso crees que tú y yo que hemos sidos llamados de Dios en Su Hijo, nacidos de arriba, trasladados al reino de Su amado Hijo, venidos por Su muerte, sepultura y resurrección; acaso crees que Él nos haya llamado a una mesa que no tiene comida? ¿Crees que nos haya llamado a una casa que no está terminada y que tiene una gotera en el techo? ¿Qué tipo de salvación es eso? Sean razonables conmigo. Miren la Escritura. Olviden la tradición. Traigan todas las cosas del antiguo y del nuevo a la Verdad. Vean todas las cosas en relación a Él en Su muerte, sepultura y resurrección. Vean sí mismo en esa relación. Entiendan todas las cosas en la Verdad. "Venid, que ya todo está preparado." ¡Aleluya!

 

Lucas 18:31,"Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre." Estaba yendo a la cruz, a Su muerte, sepultura y resurrección. "…todas las cosas escritas…acerca del Hijo del Hombre." Yo no puedo encontrar algo escrito por los profetas que no era acerca del Hijo del Hombre. Por eso Jesús se llamó "Hijo del Hombre." Si hay una profecía que Él no cumplió en la cruz, solo una, los judíos tienen todo derecho para rechazar a Él como su Mesías. Sin embargo, los cristianos de hoy en día tienen muchas profecías que no creen que cumplió Él. Entonces ¿por qué creemos que los judíos deben ser cristianos? Los apóstoles presentaron a Cristo como cumplimiento de toda la Escritura. Jesús se presentó a Sí Mismo en Lucas 24 como cumplimiento de todo de Moisés, todos los salmos y todos los profetas. Él abrió sus ojos mientras caminó con ellos, y por la Escritura se declaró a Si Mismo.

 

Ahora, esto es o Verdad o no es Verdad. Somos tú y yo que no comprendemos la Verdad, pero la Verdad se cumple en Cristo. Nosotros tenemos que traer todas las cosas a la Verdad para comprenderlas. Cuando continuamos vamos a considerar ¿qué cosa es comprensión espiritual verdadera? ¿Qué significa comprender "todas las cosas" en la Verdad?

 

 

III. La Persona de la Verdad

 

Hablamos de la cruz en relación a Cristo. Tenemos que entender algo acerca de la cruz. La cruz no simplemente relaciona a un aspecto de Cristo; la cruz se relaciona a la plenitud de Cristo. La cruz se relaciona a Su Persona a través de Su muerte, Su sepultura y Su resurrección. Él dice, "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida." No significa que Él es tres cosas sino que estas tres cosas son una. Así es con la cruz. La cruz no es tres cosas. Es una sola manifestación del Hijo de Dios. Jesús dijo, "Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que Yo soy…" (Juan 8:28) Es en la cruz en Su muerte, sepultura y resurrección que Él fue y ahora está manifestado ser el Hijo de Dios. Consecuentemente, todas las cosas, toda la Escritura, cada versículo en cada página, tienen que encontrar su significación y propósito en la cruz. La mayoría de los cristianos no entienden eso porque para ellos la cruz es solo una de muchas enseñanzas en la palabra de Dios. Pero el hecho es que la cruz es central de toda la enseñanza de la Escritura. La cruz no es un lugar en la historia; no es una locación; no es un palo de madera. La cruz es la obra divina de Dios consumada y manifestada en la Persona de Su Hijo. Todos los tratos de Dios contigo y conmigo relacionan a esa obra consumada, esa muerte, sepultura y resurrección. No relacionan en una manera histórica en el pasado sino ahora. La obra de la cruz, la realidad de la cruz, el poder de la cruz y la Persona de la cruz son eternos.

 

Esto tiene que ser bien fundamentado en nosotros. Si no es, no tendremos ningún estándar para la Verdad. La Verdad tiene que tener un estándar. ¿Entienden lo que significa un "estándar"? La Verdad necesita un estándar, una base. La Verdad, de hecho, es el estándar. La Verdad es el estándar para todas. Todas las cosas se miden por la Verdad; es la barra de medida; es la plomada. La Verdad es el estándar por lo cual Dios mide todas las cosas, por lo cual Dios determina todas las cosas y por lo cual Dios define todas las cosas. En el principio de los tratos de Dios con el hombre en la Biblia, Adán era un tipo de la Verdad. No era la Verdad sino un tipo de la Verdad. Él representaba el estándar de Dios en la tierra. Dios determinó toda de la creación por ese estándar. Todo fue creado para Adán para su uso y beneficio. De hecho, él lo nombró todo. Así él puso a la creación su nombre. Nombró los animales y los árboles. Pues, ¿qué significa eso? Todas las cosas fueron definidas y nombradas por la Verdad. Adán representaba la Verdad. Esto nos da una pista de "quién" y "qué" es la Verdad real. La Verdad no es simplemente un pensamiento o una enseñanza. La Verdad no es un estándar sin significación. La Verdad es una Persona. En el principio Adán era un tipo de esa Persona; por lo tanto, Jesús se llama "el postrer Adán."

 

Comos hemos visto, todas las cosas tienen que ser traídas ante la Verdad. ¿Recuerdan lo que hizo Dios en el huerto? Dios trajo todas las cosas una por una ante Adán para ver que nombre le pondría. Todo eso era un tipo y una sombra, pero aquí en la cruz es la realidad. Jesús dijo, "Y Yo, si fuere levantado de la tierra, (sabemos que está hablando de la cruz) a todos atraeré a Mi Mismo." (Juan 12:32) Cuando Cristo fue levantado por la cruz, todas las cosas fueron traídas ante Él y fueron nombradas en su naturaleza y carácter verdadero. En la cruz sucedió esto. La cruz determina la identidad y la definición de todas las cosas - la Verdad. Estamos definiendo la Verdad. Tiene que ser bien fundado en nuestros corazones porque ¿cómo podemos entender cualquier cosa por la Verdad hasta que entendamos Quién es la Verdad? La Verdad tiene que ser revelado en nosotros. El Espíritu de Verdad ha sido enviado para revelar la Verdad. No puedes conocer la Verdad hasta que no tengas esta revelación. Es por el Espíritu obrando en ti, llenándote con el conocimiento y la naturaleza de la Verdad. No puedes separar la naturaleza de la Verdad del conocimiento de la Verdad. La Verdad es una naturaleza obrando en nosotros. Esa naturaleza será el estándar por lo cual conocemos todas las cosas. Conoceremos si es la naturaleza de Cristo o no.

 

Pensemos ahora. La Verdad es un estándar de Dios. Cuando Dios habla tiene que hablar la Verdad. El punto es que cuando Dios habla, no simplemente habla cosas verdaderas sino que tiene que hablar la Verdad. Con eso en mente pensemos en este estándar como está eñsenado en la Biblia porque hemos conectado la Verdad con la cruz, y hemos conectado la cruz con una Persona. Entonces conectamos la Persona con una naturaleza divina, y por fin, vemos esa naturaleza divina como el poder que gobierna en el reino que es la iglesia. Ese poder que gobierna es el Cordero. Es Su naturaleza que gobierna. La Verdad es un estándar. ¿Dónde encontramos en la Biblia evidencia de ese estándar? Miremos a Israel. ¿Qué cosa fue el estándar para Israel, la cosa por la cual Israel fue medido según número, tamaño, justicia y santidad? En todas maneras Israel fue medido por un estándar. No tener un estándar sería como construir un edificio con una regla sin números y marcas. Es solamente una barra.

 

La cruz no es simplemente una barra. Tiene una naturaleza que reina conectada y ligada como una con ella. Por esa naturaleza todas las cosas son medidas. ¿Qué fue el estándar para Israel? Fue el tabernáculo. El tabernáculo determinaba todo el orden de Israel. Determinaba donde se acampaban. Cada tribu tenía su propio estándar, su propia bandera. Todas esas banderas eran puestas en orden por este estándar (el tabernáculo). Cuando era el tiempo de terminar marchando y acampar, tenía que hacerlo según ese estándar. Tenemos que entender que todo aquí es un tipo de la vida espiritual. Tú y yo tenemos tiempos de "acampar." En nuestro aprender de Cristo, tenemos tiempos en que el Señor nos guarda por un tiempo. Él trata con nosotros en ese lugar por un tiempo. Después levantamos del campamento y seguimos en el Señor. Muchas veces no comprendemos que hay un estándar que determina todo esto. Para Israel era el tabernáculo. Nadie sabía donde poner su tienda hasta que no estableciera el tabernáculo porque tenían que establecerse sus tiendas en relación del tabernáculo. Todo relacionaba al tabernáculo. La gente no podía hacer sacrificios debajo de un árbol. El sacrificio tenía que ser identificado con el tabernáculo. Tenía que traerlo a la puerta del tabernáculo. De ese punto y adelante el sacerdote lo tomaba, pero tú tenías que traerlo allí. Tú tenías que poner tus manos.

 

¿Recuerdan en Hebreos 6 donde dice, "…dejando ya los rudimentos…de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos…" Esto no es el poner de manos del Nuevo Testamento; esto eran bautismos del Antiguo Testamento que eran simplemente abluciones ceremoniales y poner los manos sobre el sacrificio. El escritor quiere que ellos procedan de todo de eso. El pueblo de Israel ponía los manos sobre el sacrificio para identificarse con él. Eso era un tipo y una sombra. El tabernáculo era el estándar de la vida, de la adoración, del acampamento y de la marcha. En toda manera Israel era determinado y medido por el tabernáculo. ¿Qué cosa era el tabernáculo excepto la cruz? No solo una parte, pero todo del tabernáculo era la cruz. Habían seis piezas de mobiliario allí. Todos las piezas del mobiliario relacionaban con Cristo en Su relación con el hombre. Eso es la razón que habían seis; el séptimo era el tabernáculo mismo. En todo el tabernáculo, de la puerta hasta el lugar santísimo, se presentaba sangre. ¡Es la cruz ! Es Su muerte, sepultura y resurrección. Pero es más que eso; en la realidad de Cristo es la naturaleza divina de Su muerte, sepultura y resurrección.

 

En la cruz no es simplemente ceremonial. Jesús cumplió la parte ceremonial en Su bautismo. El bautismo de Juan no era bautismo cristiano. Era una formal, ceremonial ablución judía. Jesús se sometió a eso, y eso lo terminó. La cruz no es ceremonial; tiene la naturaleza divina. El estándar del antiguo pacto era el tabernáculo. La realidad de eso es Cristo crucificado. Aquí en Cristo crucificado encontramos el estándar de Dios, no lo que Él quiere sino lo que Él tiene en Su Hijo, no las cosas que deben ser sino que las cosas que son. El estándar está puesto y completo. El estándar no depende de ti o de mí. El estándar se cumple en Cristo. O nos someteremos al estándar o no. Pero el estándar está puesto y seguro. El estándar está terminado, y por ello Dios mide todas las cosas. Quiero repetir: el estándar no es algo que debemos ser; el estándar es Quien es Cristo. Hay mucha diferencia en esas dos declaraciones.

 

Vamos a resumir ahora. Hemos establecido que todas las cosas tienen que ser vistas en la luz de la Verdad para ser comprendidas. Hasta que tú no veas la verdad acerca de una cosa, no realmente comprendes esa cosa bien. Quizás comprendes que esa cosa sí existe, pero no realmente comprendes la cosa. Relacionando a eso, hay una definición interesante en el idioma griega acerca de "la verdad." Aquí es una parte de esa definición de la verdad, "la realidad descubierta la cual está a la base de y está de acuerdo con una aparición." Eso significa que "la verdad" es la esencia manifestada de un asunto. Es como abrir una cosa y cambiarla de adentro para fuera para revelar la esencia verdadera. Se quita la cubierta, y la esencia verdadera de la cosa está manifestada. Esto es lo que sucedió en la cruz. El Hijo de Dios fue abierto. ¿Qué era la seña del pacto en el antiguo pacto? Ellos tomaban un animal. Cortaban el animal a filetes. Cortaban el animal por la mitad y lo abrián.

 

Todo era expuesto; nada era escondido. ¡Eso era un tipo del pacto en Verdad! Abrían el animal por la mitad y exponían todo. Eso era una seña del pacto. Ellos trataban uno con otro en la Verdad descubierta; no escondían nada uno del otro. Cuando el Señor te trae a la cruz, ya no puedes esconder nada de Dios. Nada está escondida allí porque Dios no esconde nada de ti. Él abre a Su Hijo, y te enseña a ti tú mismo. Sí, Él abre a Su Hijo, y tú puedes ver a Él, no la cubierta bonita. Él lo abre, y tú ves a la Verdad. Ves al Cordero, el padecimiento del Cordero y la sangre del Cordero. Tú ves las entrañas. Recuerden que cuando ellos ofrecían los sacrificios, tenían que tratar de las entrañas. Nada era escondido. Dios revela los pensamientos profundos de tu corazón. Él revela la naturaleza escondida de tu alma, y tú lo ves todo. Él llegó a ser eso. Tú y yo quisiéramos esconder cosas de Dios, pero Dios no esconde nada de nosotros. Él nos enseña nosotros mismos en Su Hijo. Su Hijo se hizo el estándar. Tomó la forma del hombre para que Dios podría hacer a la humanidad mirarse a sí misma.

 

Por seguro, cuando Israel miraba al tabernáculo, ¿a qué miraba? Se miraba a sí mismo. Eso era su estándar. Por eso en Canaán, fue construído sobre una base permanente. ¡Un encampamento de tiendas se hizo una ciudad de Jerusalén, y el tabernáculo de tela se hizo un templo de oro! Jerusalén y el templo se hizo lo mismo como la gente. Cuando miramos la cruz, nos vemos unidos con Él en Su muerte, sepultura y resurrección. Nada está escondido, no porque nosotros lo enseñamos sino porque Dios lo revela en Su Hijo. Mientras estamos delante de la medida verdadera del Dios Todopoderoso, no podemos negar la Verdad. Caemos prostrados ante la Verdad. Sí, pero también estamos gozando en la presencia de la Verdad porque tan cierto que Él es nuestra muerte, Él es nuestra vida porque no podemos tener la una sin la otra. ¡Aleluya!

 

Entonces, ¿qué es lo que estamos viendo? Primero, hemos visto que todas las cosas son comprendidas solamente cuando se traen a la luz de la cruz. Segundamente, hemos visto que la Verdad es una Persona. Terceramente, hemos visto que porque la Verdad es una Persona, hay conectada con la Verdad una naturaleza. Una Persona no es simplemente una enseñanza. Cristo para ti y para mí no debe ser simplemente una enseñanza sino una realidad viviente. No somos el cuerpo de una enseñanza; no somos el cuerpo de una doctrina. ¡Somos el cuerpo de una Persona! Nuestra participación es con una Persona, y esa Persona es la Verdad. ¿Qué es nuestra participación con esa Persona excepto por el Espíritu de esa Persona? Esa Persona está viviendo en nosotros y está obrando en nosotros Su naturaleza. Entonces, la Verdad es una naturaleza divina.

 

Una naturaleza divina - la Escritura usa ese término. No es naturaleza humana. El cristianismo no es una mejorada naturaleza humana sino una naturaleza divina. La luz de la ciudad es una naturaleza divina. En Apocalípsis vemos la manifestación de una naturaleza divina. Cuarto, si es una naturaleza, es la naturaleza de Cristo crucificado. De eso estamos hablando. La Verdad es una Persona. Esa Persona tiene una naturaleza. La naturaleza de esa Persona está relacionada a la cruz. Por eso quiero decir que la naturaleza de esa Persona es realmente vista por lo que es en la cruz. Allí vemos la naturaleza verdadera de Cristo. Pedro y Pablo hablan de esa naturaleza. Todo el nuevo pacto está basado en esa naturaleza. "…obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo…" (Filipenses 2:8-9) Pero la naturaleza no se ve en la exaltación; la naturaleza se ve en la obedencia. Hay mucha diferencia. Nosotros queremos ser exaltados; queremos que Dios nos obedezca. "Haga que lo digo y cuando yo lo digo." Pero la Verdad se ve, la verdad de la naturaleza de la Verdad se ve en Cristo crucificado.

 

Por consecuencia, hay una naturaleza con respecto a muerte, sepultura y resurrección. No es simplemente saber que Él murió que nos cambia. Y no es creer que nosotros murimos con Él que nos cambia. Saber eso como una cosa verdadera no nos cambia. Lo que nos cambia es la naturaleza de Su muerte, sepultura y resurrección obrando en nosotros. Simplemente tener enseñanzas de eso no nos cambia. Creo que demasiadas veces substituimos ensañanzas por la naturaleza. Y número cinco hace todo esto importante: esa naturaleza llega a ser definida plenamente y completamente en el Cordero, el Cordero en medio del trono. No hay nada más que esto. No hay punto seis. Termina con el Cordero, la naturaleza de la Verdad que reina, el poder verdadero del reino por lo cual venceremos todas las cosas. Esto es la naturaleza que gobierna; esto es la naturaleza del trono. No es la naturaleza de exaltación sino una naturaleza que Dios exalta. Esto es la naturaleza verdadera del trono. Todas cosas del viejo y del nuevo solo se puede entender a la luz de la Verdad.

 

¿Quién es la Verdad? ¿Qué es la Verdad? La Verdad es una Persona. Y si la Verdad es una Persona, la Verdad tiene que ser relacionada a la naturaleza de esa Persona (según la definición, "la verdad…la esencia manifestada de un asunto"). De hecho, seguir con esa definición griega, la verdad es la realidad claramente puesta delante de nuestros ojos en vez de una aparición sin realidad. Ahora en términos bíblicos, el tabernáculo era una representación de la Verdad. Era la aparición de una cosa. Estaba cubierta por velas y cortinas. Representaba un misterio. Era la aparición de la Verdad sino no la Verdad Sí Misma. Pero aquí en el Hijo, en Cristo crucificado, nada está escondido. ¡Todo es revelado ante del cielo, la tierra y las puertas del infierno!

 

La esencia de todo el plan de Dios es manifestada. Eso es la Verdad. La definición continua, "…la mera naturaleza y substancia de un asunto revelada." Entonces la Verdad es una Persona y no simplemente la aparición de esa Persona. La mera substancia y naturaleza de esa Persona representan la Verdad. Consecuentemente, si la Verdad está obrando en nosotros, es una naturaleza obrando en nosotros. Y si esa naturaleza está obrando en nosotros, controlará todo lo que decimos y hacemos porque lo que decimos y hacemos, decimos y hacemos por naturaleza. Aunque sujetamos esa naturaleza vieja bajo la ley, de vez en cuando se sale y se expone. Entonces la respuesta no es sujetar la naturaleza vieja bajo la ley; la respuesta es una naturaleza nueva, la naturaleza de la Verdad. Esa naturaleza obrando en nosotros expone todo en nosotros que no sea de la Verdad. Expone todo en nosotros que no es Cristo. Entonces para nosotros, lo importante no es que es legal o no es legal sino lo que es Cristo o no es Cristo. Cristo llega a ser el estándar que mide. Todo se mide contra Él. Se expone que es o no es Cristo. Una cosa puede ser legal, pero no es Cristo.

 

Pasamos del sistema de la ley al sistema de la naturaleza donde lo que hacemos y lo que decimos surgen de una naturaleza divina. ¿Sabe que significa eso? La Biblia dice, "…pero hablando la Verdad en todas las cosas…" Quiere decir que todo lo que decimos surge de la naturaleza de Verdad. Si la naturaleza de la Verdad no está obrando en ti, puedes decir cosas verdaderas sin hablar la Verdad porque hay una naturaleza de decepción detrás de tus palabras. Vemos esa naturaleza de decepción en Juan 8:44, "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira." Todo lo que él dice es una mentira porque no sale de la naturaleza de la Verdad. Entonces él puede decirte una cosa verdadera, pero es una mentira porque la usa para engañarte.

 

Pero, un momento, Jesús no simplemente hablaba de la naturaleza del diablo. Él dijo, "Vosotros sois de vuestro padre el diablo…" Eso significa que ellos eran de esa misma naturaleza. Solo dos naturalezas hay, la naturaleza de la Verdad y la naturaleza de la mentira. Eso es devastador a mí. Es devastador a mí cuando me trae a la cruz y me manifesta la naturaleza de Cristo porque me doy cuento de todo lo que digo que no sale de esa naturaleza de Cristo es una mentira. Es una mentira porque no sale de la naturaleza de la Verdad. Son pura palabras; son pura palabras; son pura palabras. Y esas palabras, aun en decir cosas verdaderas, pueden engañar a la gente. ¿Cuánta gente predica de la "justicia" aún engaña cientos de miles de personas? Ellos no han visto la justicia en la naturaleza de la Verdad; así que predican la justicia como cosas, cosas que haces, cosas que no haces, cosas que te llevas, cosas que no te llevas. Miles de cristianos son engañados. Ellos toman la justicia y convierten en mentira. Hablamos de traer todas las cosas a la Verdad para comprenderlas y hablarlas en la Verdad. Si estamos hablando de una cosa de Dios, pero no hemos comprendido esa cosa en la Verdad, y la naturaleza de la Verdad no está obrando esa cosa en nosotros, lo que estamos diciendo acerca de esa cosa es una mentira. ¡Esto es devastador para mí! Tú y yo simplemente escuchamos a las palabras ¿verdad? Decimos, "Hermano, ese hombre estaba predicando sobre el cielo." Quizás. Él decía la palabra "cielo," pero ¿surgía de la Verdad? Nosotros escuchamos palabras, y escucharemos solo palabras hasta que el Espíritu de Dios nos confrente con la Verdad. ¿Quién está confrentado con la Verdad? Únicamente aquellos que desean conocer a Cristo. Dios no retiene la Verdad de aquellos que desean conocerLo. ¡Él nos traerá a la Verdad! Si permaneceremos en la Verdad, puede ser otro asunto. Él te traerá a la Verdad si tú tienes un corazón para conocerLo.

 

 

IV. El Revelar Es la Verdad

 

Si únicamente el Espíritu Santo puede revelar la Verdad, entonces ¿qué es el revelar de la Verdad? A esto me refiero cuando digo, ¿qué es la comprensión verdadera espiritual? Voy a decir una cosa más sobre la definición griega de la "verdad." En el griego cuando se habla de la "verdad," siempre se habla de un descubrir o un revelar. Siempre. La revelación de substancia. Es interesante que la "verdad" es lo mismo como el término "revelado." Eso no significa que la verdad tiene que ser revelada. Significa que el revelar es la verdad. La verdad no es una materia que tiene que ser revelada. La Verdad es el revelar y el descubrir de todas las cosas. La Verdad y la Luz son la misma cosa. ¿Quién es la Verdad, la Luz y la Vida? Solo Uno, Cristo obrando en ti. La Verdad, la Luz y la Vida son una naturaleza divina. No se revela la Verdad; la Verdad revela todas las cosas. La Verdad revela la misma substancia y naturaleza de una cosa. Nada puede ser escondido de la Verdad porque la Verdad es la Luz. Esto es según la definición griega de la palabra "verdad." Pero si realizas esa definición en la Persona de Cristo, ¡es cosa maravillosa!

 

El estándar de Dios no está escondido. Por eso Pablo dice que no está escondido nuestro evangelio. Si está escondido, solamente está escondido a los que están cegados por el enemigo. Pero el estándar no está escondido; la Verdad no está escondida. Hacía una vez estaba escondida. ¿Recuerdan que por todo el Nuevo Testamento se usa el término "misterio de Dios"? Muchas veces se usa, pero siempre se usa como algo que ha sido revelado. Pablo siempre lo usa así. "…el misterio que había estado oculto desde los siglos…ha sido manifestado…" (Colosenses 1:26) "…ha sido manifestado…" Siempre se usa así: era un misterio, pero ahora está manifestado. ¿Qué cosa es manifestada? ¡La Verdad! La Verdad, la Cruz, Cristo crucificado estaba escondido en el antiguo pacto. ¿En dónde estaba escondido? Un lugar era el tabernáculo, detrás de velos, en el mobilario, en tipos, símbolos y ceremonias. Pero ahora está manifestado. El misterio de los siglos Dios ha hecho manifestado para que podamos caminar en la Verdad y permanecer en la Verdad y que la Verdad permanezca en nosotros. ¡Lo que era misterio ahora es la Verdad! (Diagrama C)

 

Ahora miremos unos versículos acerca de la Verdad. Juan 8:31-32, "Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en Él: (Esto es importante; Él habló a los judíos que habían creído en Él.) Si vosotros permanecieres en Mi palabra, seréis verdaderamente Mis discípulos; y conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres." ¡Ninguna otra cosa mas que la Verdad puede hacer eso! Puedes poner las manos sobre alguien y orar hasta que se acaben las manos, pero no puedes hacerle libre. Puedo reprender el diablo hasta que se me salga la lengua y se caiga en mi bota, pero no puedo hacerte libre por eso. Escuchen. Si huberia más que una cosa que podía librarnos, Jesús lo hubiera dicho. No hablo de la sanidad o los milagros. Hablo de llegar a ser libres para que podamos estar firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres y para que no estemos otra vez sujetos al yugo de esclavitud. "…conoceréis la Verdad." ¿Recuerdan la definición? Aquí está el punto: la palabra "conocer" (conoceréis) y la palabra "Verdad" son la misma cosa. Lo que Dios está diciendo es esto: la única cosa que en verdad conocemos es la Verdad. Y si no estás conociendo la Verdad, entonces de hecho, no conoces nada.

 

No hay tal cosa como un pedazito de Verdad porque la Verdad es una Persona. Si estamos viendo a Cristo, estamos conociendo; si no estamos viendo a Cristo, somos ciegos, y no somos nada. Si estamos viendo a Cristo, estamos comprendiendo; si no estamos viendo a Cristo no tenemos comprensión, y estamos morando en las tinieblas. Eso es lo que se dice aquí. "…conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres." ¿Cómo conocemos la Verdad? Allá vamos. En Juan 4:21-24 Jesús hablaba con la mujer samaritana. Él había pasado a aquella región que no era de los judíos; ellos eran enemigos de los judíos. Ellos no adoraban al Dios verdadero como los judíos. Adoraban en otro monte. Cerca de un pozo de agua, Él encontró a esta mujer, y ellos hablaban. Ella Lo percibía a Él como profeta. Ella preguntó acerca de la adoración. "¿En cuál monte debemos adorar?" Jesús le decía que no es monte en verdad, ni en este monte ni en aquél, ni en Sinaí ni en Jerusalén, ni aquí ni allá. "Dónde puedo ir para adorar al Señor?" ¡El Senõr está en ti! Esto dice Jesús, "El Señor está en ti." Ustedes son el monte del Señor. Ustedes son la ciudad del Altísimo. Ustedes son el templo del Dios viviente. ¡Ustedes son el cuerpo de Jesucristo! ¡Aleluya! No es un lugar sino una Persona con que tenemos relación.

 

"Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y en Verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que Le adoren. Dios es Espíritu; y los que Le adoran, en Espíritu y en Verdad es necesario que adoren." En Espíritu y en Verdad. No puedes separar estos dos porque son uno. El Espíritu de Verdad, cuando Él viene, ¡morará en ti para siempre! ¡En Espíritu y en Verdad! No es algo que cae del cielo en ti; es algo que está obrando en ti.

 

I Juan 2:26, "Os he escrito esto sobre los que os engañan." ¿Qué es lo que dice? Ellos no están hablando la Verdad; están engañándoles con sus enseñanzas y palabras. Otros escritores dicen que son escondidos como fieras ondas del mar y tiempos perturbados, fuentes sin agua y tempestades. Ellos no hablan la Verdad. Les molestan. Les molestan su paz, y les engañan. ¿Cuál es la respuesta a eso? Versículo 27, "Pero la unción que vosotros recibisteis de Él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera (y es la Verdad), y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en Él." Esto es la unción, el Espíritu y la Verdad, el Espíritu de la Verdad, esa naturaleza del Señor Jesús obrando en ti porque está conectado con un "Él." "…permaneced en Él." ¿En Quién? ¡La Verdad, el único Ungido, el Ungido de Dios! ¿Qué dijo Jesús a Pedro? "¿Quién decis que soy Yo?…Pedro dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente…respondió Jesús:…sobre esta roca (esta revelación divina) edificaré Mi iglesia…" (Mateo 16:15-18) ¡Tú, Jesús, eres la Unción; Tú eres el Ungido; Tú eres el Hijo del Dios viviente! Esta realización de Cristo, esta encarnación de la Verdad, esta Unción, es la Verdad. La Unción es la Verdad. Eso debe tener sentido porque dijimos que la Verdad no es simplemente una enseñanza o hechos de algo. La Verdad es una Persona. Pero más que eso, la Verdad es la Persona revelada, la Persona manifestada. La obra del Espíritu en ti es el revelar de la Verdad, el revelar de la Persona. Por esa unción tú comprendes, juzgas y discernes todas las cosas.

 

Ese versículo también dice, "…no tenéis necesidad de que nadie os enseñe…" No quiere decir que no debemos recibir enseñanza o maestros. ¿De qué habla aquí? La Verdad. No necesitas a nadie para enseñarte la Verdad si la Verdad está en ti. El hombre no puede enseñarte la Verdad; solo el Espíritu te puede revelar la Verdad. Entonces lo que el hombre enseña lo vas a medir por la Verdad. Entonces si vamos a enseñar unos a otros, tenemos que hablar de la Verdad. Y si no hablamos de la Verdad, aquellos que tienen la Verdad en ellos, la unción en ellos, rechazarán nuestras palabras porque no es la Verdad. Eso es el asunto con Juan y la iglesia. No dice que no hay una necesidad para los maestros; dice que ningún hombre puede enseñarte la Verdad. La Verdad está revelada por el Espíritu.

 

¿Qué es la comprensión espiritual verdadera? El Espíritu solo una comprensión tiene. El Espíritu solo comprende la Verdad. El Espíritu no necesita comprender una mentira. Solo necesita comprender la Verdad porque todo lo que no es Verdad es mentira. Yo no necesito saber lo que no es Verdad; solo necesito conocer la Verdad. No tengo tiempo para aprender lo que no es Verdad. Debo pasar mi tiempo en Espíritu y Verdad. No tengo interés en otra cosa. ¿Por qué debo? ¿No mora el Espíritu de Dios en ti? "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." (2 Timoteo 1:7)

 

Muchos ministerios existen hoy en día que pueden decirte lo que no es verdadero. ¿Qué beneficio trae? ¿ En algunas escuelas bíblicas hay cursos sobre lo que no es verdadero. ¿A quién le importa? No dijo Jesús, "Cuando aprendes lo que no es verdadero, serás libre." No, Él dijo, "…conoceréis la "Verdad, y la Verdad os hará libres." La Verdad no es una materia sino la comprensión del Espíritu obrando en ti. El Espíritu obra en ti la Unción, el revelar de Cristo y la naturaleza de lo que está siendo revelado. Eso es lo que realmente quiero decir. Verdadera comprensión espiritual es esto: la naturaleza de la cosa revelada siendo obrada en ti. Y la cosa revelada es la Verdad; es Cristo. Así es que la verdadera comprensión espiritual es el formar de la naturaleza de Cristo en ti. Eso es conocimiento verdadero. Eso es comprensión verdadera. Comprensión verdadera no es aprender algo como un hecho o una enseñanza sino tener la naturaleza obrando en ti. Mucha gente cree que aprender cosas espirituales es como tener comprensión espiritual, pero no es así. Es posible con la mente natural aprender cosas espirituales. Puedes creer cosas espirituales. Puedes decir, "Yo creo en el cielo." Pero, ¿crees en el cielo como un hecho o en Verdad? ¿Hay una naturaleza obrando en ti? Con cualquier cosa espiritual es lo mismo. Todo tiene que entenderse en la Verdad, en Cristo y el crucificado. Tiene que ser recibido en naturaleza. La naturaleza que obra en el cielo es el Cordero.

 

Entonces, hay Juan 14:6, "Jesús le dijo: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por Mí." Aquí encontramos el "Yo soy" de Cristo. Para ser involucrados con Él como el "Yo soy," tenemos que ser involucrados con Él como la Verdad. La Verdad es Quien Él es. La Verdad no es una materia o hecho o colección de hechos; la Verdad es una comprensión dada por el Espíritu. De hecho, la comprensión espiritual y la Verdad son una sola cosa. Puedes fijar atención al evangelio de Juan en Capítulos 14, 15 y 16 concerniente el Espíritu de Verdad como el Consolador que ha venido y la relación del Espíritu de Verdad a la Verdad. Verás que no puedes separar los dos. Si algo está comprendido por el Espíritu, está comprendido en Verdad. Si no está comprendido en Verdad, no es comprensión espiritual. No es la unción lo que está obrando en ti a menos que sea la Verdad.

 

En I Juan 1:5 leemos, "Este es el mensaje que hemos oído de Él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en Él." ¡Esto es una declaración tremenda! "…no hay ningunas tinieblas en Él." ¡Que gran contraste! Dios es luz. Dijimos que la Luz y la Verdad son la misma cosa. La Luz resplandece; la Verdad está revelada. La Verdad es lo que revela. La Luz y la Verdad son la misma cosa: venir a la Luz, venir a la Verdad, caminar en la Luz, caminar en la Verdad donde no hay tinieblas. Esto es la base de nuestra comunión con Dios y uno con otro. Muchos tratan de tener comunión basada en enseñanzas. Eso no funciona. Solamente tenemos comunión verdadera en la Verdad. Versículo 6, "Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la Verdad." "...no practicamos la Verdad." La Verdad no es simplemente algo que decimos. No es nada que puedes decir. La Verdad es una naturaleza divina de la cual dices todas las cosas si la Verdad está obrando en ti.

 

Oh, mis amigos, o andamos en la mentira o andamos en la Verdad. Y Juan está escribiendo a la iglesia; no escribió esta carta a un pecador. No, era una carta a la iglesia. Todavía no entendemos que es una mentira. Pensamos que una mentira es decir, "Yo no tomé tu Biblia," cuando ya tomé tu Biblia. Eso no es la mentira. La mentira es comprender cualquier cosa no por la Verdad. Eso es la mentira. Tú y yo creemos muchas cosas buenas. Podemos creer muchas cosas espirituales, pero podemos creerlas por la mentira en vez de en la Verdad. Hemos dado ejemplos de eso. Muchas personas creen en la justicia, pero ¿según cual estándar? ¿Creen en la justicia según la Verdad o según su propia definición? Quizás tú y yo necesitamos examinar todas las cosas a la Luz de la Verdad. La cuestión no es que yo creo algo bueno o algo malo, sino ¿creo yo todas las cosas en Verdad? ¿Está obrando en mí la Verdad? ¿Está siendo revelado en mí el Hijo? ¿Es todo siendo comprendido en la Luz de Él? ¿Es todo siendo medido por el estándar de la cruz, Su muerte, sepultura y resurrección? ¿Estoy viendo todas las cosas del antiguo y nuevo pacto en Verdad?

 

Versículo 7, "Pero si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado." ¡Qué gran limpieza! "…conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres." Dos versículos más, 2 Pedro 1:3-4, "Como todas las cosas que pertenecen a la vida y y a la piedad nos han sido dadas por Su divino poder, mediante el conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia." Fíjense esta parte, "…mediante el conocimiento de Aquel…llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina…" Es la naturaleza de la Verdad obrando en ti y en mí.

 

 

V. ¿Quién Es la Verdad?

 

Todos los cristianos y todos los ministerios están de acuerdo que uno tiene que ver todo en la Luz de la Verdad y que no hay una verdadera comprensión espiritual a menos de la Luz de la Verdad, pero ¿Qué o Quién es la Verdad? Quiero impresionar una cosa sobre ustedes: ¿Quién es la Verdad? El Espíritu del Señor traerá todas las cosas en la Verdad. El Espíritu del Señor nos capacitará para ver todas las cosas en la Verdad si nosotros mismos llegamos a la Verdad. La Verdad tiene que ser revelada en ti por el Espíritu de Dios. Hemos definido la Verdad. Vamos a repasar esas puntas ahora.

 

Punto uno era la Verdad. Tenemos que darnos cuenta que todas las cosas tienen que ser comprendidas en la Verdad. "…conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres." Necesitamos conocer la Verdad. No solo necesitamos conocer la Verdad, tenemos que conocer la Verdad porque si no andamos en la Verdad, andamos en la mentira. Si todo que decimos no procede de la Verdad, viene de la mentira. Y tenemos que definir "la Verdad." Hemos visto que la Verdad no es simplemente un hecho o muchos hechos. La Verdad no es simplemente una cosa verdadera. La Verdad no es una enseñanza, pero toda la enseñanza debe venir de la Verdad. Hemos encontrado que la Verdad es una Persona.

 

La iglesia hoy en día tiene el mismo problema que Israel tenía. ¿Sabe lo que ha hecho la iglesia en 2000 años? Ha retrocedido hasta llegar a la misma condición de antiguo Israel. Todo para la iglesia está en el futuro. Eso es lo que la iglesia cree. Eso es lo que están diciendo los ministerios en el mundo. Pagamos cientos de miles de dólares para enviar misioneros a paises en todo el mundo para que ellos puedan decir a la iglesia y a los paganos que, de hecho, no ha pasado nada; todo está en el futuro. Mejor que guardemos el dinero. El problema de Israel era que no podía comprender que todas las cosas prometidas de Dios y todas las cosas profetizadas por los profetas eran cumplidas en una Persona. Por lo tanto, rechazó a la Persona del Señor Jesús. Rechazó la Persona de su salvación porque estaba buscando otra cosa. Sin embargo, todo lo que Dios prometió a Israel fue cumplido en Cristo. Recuerda que todas las promesas de Dios fueron hechas a Israel, sin excepción. Dime un profeta que no era el profeta de Dios a Israel. Tú y yo hemos sido injertados; hemos sido traídos en la salvación de Israel.

 

No hay dos salvaciones, una para Israel y otra para la iglesia. Solo hay una salvación. No hay una para los judíos y otra para los gentiles. ¡Solo hay una salvación! No hay unas promesas para los judíos y otras para los gentiles. No hay unas promesas para Israel y otras para la iglesia. Todas las promesas de Dios para Israel se cumplen en Cristo para la iglesia. Pero la mayoría en la iglesia no comprenden eso. Seguimos predicando que hay promesas a la iglesia que no se han cumplido. Puede haber promesas que tú todavía no has poseído en fe, pero no hay promesas que no están cumplidas en Cristo Jesús. Si hay promesas que no están cumplidas para ti y para mí, hay promesas que no están cumplidas para Israel. Si la promesas de Dios a Israel no estaban cumplidas en Su Hijo, ¿cómo podríamos esperar que los judíos recibieran al Señor Jesús? Si hay profecías habladas por sus profetas que no están cumplidas en Cristo, la Verdad, la Persona de Cristo, ¿por qué esperaríamos que los judíos recibieran a Cristo? El argumento de los apóstoles, Pedro, Santiago, Juan, Pablo, era lo siguiente: todas las cosas escritas por los profetas ahora se cumplen en Cristo. Esto se lee una y otra vez en el libro de los Hechos. Ellos mostraban a Jesús como el Cristo por los profetas.

 

Me parece que es la iglesia que ha perdido la comprensión de los profetas y las promesas. La Verdad en la cual todas las cosas tienen que ser traídas para ser cumplidas, la Verdad en la cual todas las cosas tienen que ser traídas para tener comprensión y entendimiento espiritual, es una Persona, la Persona de Cristo. Les declaro esto a ustedes, pero podríamos pasar días, semanas y meses mostrando que esto es cierto. Podemos ver esto en todos los libros de la Biblia. Por ejemplo, miren Zacarías 6:12, "Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el Varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de Sus raíces, y edificará el templo de Jehová." Mi punto es esto: ¡"el Varón cuyo nombre es el Renuevo" es Cristo! No solamente cumple esta profecía del Renuevo, Él cumple todo título y todo nombre en toda la Biblia. ¿Esperan la salvación? ¡He aquí el Varón cuyo nombre es salvación! ¿Esperan la justicia? ¡He aquí el Varón cuyo nombre es justicia!

 

Así sigue. ¡Toda la expectación de Israel se cumple en "el Varón"! Por seguro nuestra expectación se cumple también. ¿Por qué buscaremos otra cosa más que el Varón? ¿Por qué buscaremos más allá que Cristo? No hay porque excepto por nuestra ceguera. Si has visto el Varón, no buscarás a otro. No buscarás más allá para el cumplimiento de todas las cosas, todas las cosas del antiguo pacto, todas las cosas de las promesas, todas las profecías, toda la ley, todos los salmos. ¡No buscarás más allá que el Varón porque a Él es dado el nombre que es sobre todo nombre en el cielo y en la tierra! Cualquier nombre que puedes decir está encontrado en Él.

 

Así es en todos los libros de la Biblia. Bien, segundamente, la Verdad es realizada en una Persona. Si queremos saber la Verdad acerca de algo, encontraremos esa Verdad, esa comprensión en la Persona. Les digo, no hay excepción. Se lleva toda la vida para traer todas las cosas en la Persona de la Verdad y para comprenderlas en Cristo en nuestro corazón. Eso es precisamente lo que quería decir Pablo cuando dijo en Efesios 4:15, "Sino que siguiendo la Verdad en amor, crezcamos en todo en Aquel…" Así es como crecemos en Él en todo. Es por comprender todas las cosas en Él y en relación a Él. No buscamos en otras partes por cualquier cosa, sino uno por uno por uno todas las cosas de la Escritura y el testimonio son levantadas en nuestro corazón antes del Hombre. En Él comprendemos todas las cosas. Comprendemos la justicia. Comprendemos la santidad. Comprendemos todas las cosas. La Verdad es una Persona, y todas las cosas tienen que ser comprendidas en la Persona de Cristo para tener verdadera comprensión espiritual. Si tratas de entender las promesas y profecías del antiguo pacto fuera de Él, solo traerá confusión. Te conducirá a una expectación que no se cumple. Pero en Él todas las expectaciones son cumplidas.

 

Por tercero, si la Verdad es la Persona de Cristo; entonces la Verdad está relacionada a una naturaleza. ¿Se acuerdan de aquella definición griega de la "verdad"? Dice que la "verdad" habla del revelar de la substancia o naturaleza de un asunto. La Verdad tiene que ver con la naturaleza y el Espíritu de Cristo. Hay un obrar de Cristo en nosotros, llenándonos hasta que Cristo sea formado en nosotros. La Verdad y Su naturaleza están siendo formadas en nosotros y están transformando nuestras almas. El alma está transformada por la Verdad. Ninguna otra cosa puede transformar el alma.

 

Ustedes saben los textos en Colosenses y Efesios que dicen, "…habiéndoos despojado del viejo hombre …y revestido del nuevo…" "…y renovaos en el espíritu de vuestra mente…" Romanos 12 habla de "…la renovación de vuestro entendimiento…" II Corintios 3:18 dice, "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor." Es por la Verdad que está transformada el alma. Es parte de la declaración de Cristo, "…conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres." (Juan 8:32) La Verdad es la única cosa que puede hacer esto porque estamos entendiendo que la Verdad es la naturaleza de la Persona, la naturaleza de Cristo. Vamos a ver que la naturaleza de Cristo y el Espíritu de Cristo son lo mismo. Eso nos conduce al Espíritu de la Verdad, y eso nos hace ver que la Verdad es el Espíritu obrando en nosotros. El Espíritu obra en nosotros según la Verdad. Él obra en nosotros según la realización de Cristo. El Espíritu revela a Cristo. ¿Cómo revela a Cristo? Lo revela en Verdad, como la Verdad y el cumplimiento de todo prometido de Dios. Porque Dios no es mentiroso, lo que ha prometido através de Cristo es cumplido. ¡Es Verdad! El Espíritu obra en nosotros. Lo que Él obra en nosotros es la naturaleza de Cristo. Eso es el purificar y el transformar de nuestras almas. Venimos de palabras y mandamientos a naturaleza. Hablamos desde naturaleza; vivimos según una naturaleza. Es la naturaleza de Verdad, la naturaleza de Cristo.

 

Hemos dicho que todos los tipos, sombras, promesas y profecías tienen que ser traídos en la Persona de Cristo para ser entendidos. Los entendemos en la Verdad cuando entendemos que han sido cumplidos en Él. Eso incluye los diez mandamientos y todos los mandamientos. ¿Cuál es la naturaleza que reina en el antiguo pacto? La naturaleza de la mentira y de la muerte reina. Es por eso que Dios sujetó a Israel bajo la ley. ¿Dura la ley para siempre? No, la ley se cumple en Cristo crucificado. No está quebrada en la cruz sino cumplida. ¿Cómo se cumple la ley en la cruz? Se cumple en naturaleza. La ley siempre ha demandado una naturaleza, pero la naturaleza que la ley demandaba no existía. Demandaba la naturaleza de justicia, la naturaleza de amor y la naturaleza de obedencia, pero esas cosas no existían. Únicamente en Cristo existen. Solamente existen en Su naturaleza. Nadie en el antiguo pacto tenía Su naturaleza porque aún Él no ha venido. No había una muerte, sepultura y resurrección. Aún no vivía en Su pueblo.

 

La ley era un precursor. La ley hablaba de una naturaleza que no existía en la tierra. Ellos trataban de guardar la ley. A veces la guardaban en la letra, pero no podían guardarla en naturaleza. No podían hacerlo. La ley apuntaba a Uno que vendría. Alguien en Arkansas (de donde yo soy) compartió lo siguiente conmigo. Bajo la ley el mandamiento decía, "No hurtes." "NO hurtes." Pero en Cristo, donde hemos venido a la Verdad, los mandamientos han sido cumplidos por Su naturaleza. Escuchen al mismo mandamiento aquí en Cristo donde Su naturaleza se manifiesta. Ahora es una promesa cumplida. Ahora no hurtarás. Aquí no hurtarás. ¿Escuchan la diferencia? En el antiguo pacto hurtarías si podrías, pero la ley dice que si lo haces, vamos a cortar su mano. Bajo el antiguo pacto la naturaleza quiere hurtar. Pero la ley que habla de otra naturaleza dice, "No hurtes" porque la ley habla de una naturaleza que no existe. Entonces llega a ser un mandamiento. Pero aquí en la cruz se ve la Verdad. No estamos bajo la ley; estamos bajo la naturaleza divina. Si esta naturaleza está obrando en ti, no hurtarás. No hablarás falso testimonio. No cometerás adulterio. ¡Aleluya!

 

No desechas los mandamientos, pero los mandamientos vienen de la ley a naturaleza divina. El mandamiento se cumple. Pero espera un momento. No se cumple por religión cristiana. Se cumple por la naturaleza divina. Si caminas en la Verdad, si la naturaleza de la Verdad opera en ti, entonces, el mandamiento se cumple. Entonces se cumple la ley. Ya no es "¡No hagas éso!" Ahora es la naturaleza divina donde no harás éso. Esta naturaleza no hará esas cosas. Esta naturaleza no hurtará; esta naturaleza no hablará falso testimonio; esta naturaleza no matará. "…conoceréis la Verdad, (la naturaleza) y la Verdad (la naturaleza) os hará libres." No estoy hablando de una salvación para un día en el futuro. Estoy hablando de la salvación que existe ahora en Cristo Jesús. La naturaleza de la Verdad está obrando en nosotros. Digo otra vez que esta naturaleza no obra por la letra sino por el Espíritu. No obra por tratar de no hacer una cosa. "Trato de no mentir." Eso es que hacían los santos del Antiguo Testamento porque si mentieron, se castigaron.

 

Así no es la salvación. La salvación es una naturaleza nueva que obra en nosotros, la naturaleza de la Verdad, la Verdad que está revelada y manifestada en Cristo crucificado. Eso es el cuarto punto. Si la Verdad es una naturaleza divina, es la naturaleza divina de Cristo crucificado. Cristo crucificado significa Su muerte, Su sepultura y Su resurrección. La Verdad es Cristo crucificado. Si vamos a conocer la Verdad, vamos a ver todas las cosas en relación a Su muerte, sepultura y resurrección. Tenemos que vernos allí primeramente. Jesús dice en Juan 14, "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida." ¿Por qué dijo eso? ¿Quién necesita un camino? Aquellos que están perdidos y no saben adónde van. Ellos dicen, "Enséñame el camino. Enséñame el camino a casa. Estoy perdido y quiero ir a casa." No busco más allá de una Persona. Encontré mi esperanza en Él. Mi hogar y mi familia están en Cristo.

 

¿Quién necesita la Verdad? Los que están en la mentira y engaño, los que tienen profecías sin respuestas, los que tienen profecías sin cumplimiento. Jesús está diciendo a los que creen las promesas, las profecías, la Escritura y el testimonio como tú y yo, "Yo soy la Verdad. No tienes que buscar más allá de Mí." ¡Gloria a Dios!

 

Él dice, "Yo soy la Vida." ¿Quién necesita vida? Aquellos que están muertos. Todos en el antiguo pacto estaban muertos. De esa muerte habla la Biblia. Estaban muertos en pecado. El Espíritu no moraba en ellos. Lo tenía por promesa. El Señor ha prometido, "Moraré entre Mi pueblo." Vemos esa promesa en Zacarías, Jeremías, Isaías, en todos los profetas. Pero Él no moraba entre ellos. Era una promesa. Ellos estaban muertos en pecado. Por eso fueron puestos bajo la ley. Practicaban las ceremonias, las ofrendas y los sacrificios. Todo eso apuntaba a Él que vendría. Estaban muertos; necesitaban una resurrección. (Diagrama B) Entonces Jesús miró a Marta y dijo, "Yo soy la Resurrección y la Vida." (Juan 11) Él no dijo, "He venido para prometerte otra resurrección." No necesitaban otra promesa; necesitaban un cumplimiento. "Yo soy la Resurrección y la Vida. Él que vive por Mí, aunque era muerto, jamás morirá."

 

Por eso dijo Jesús, "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida." Tenemos que entender en donde Él dijo eso. Comenzaba allí con la muerte de Lázaro. (Juan 11) Eso provocaba preguntas. Entonces Él comenzaba a dar la respuesta a Sus discípulos. Hablaba con Sus discípulos tocante la resurrección y la vida. Eso sigue hasta Juan 17. Sigue hablando de lo mismo, pero en Juan 14 Él lo trae a la cruz. Él habla de irse. En esos versículos dice que va a irse por un tiempo breve. Se habla de ese tiempo breve en toda la Escritura. De hecho, habla de tres días, no tres mil años. Tres días, entonces, "…vendré otra vez, y os tomaré a Mí Mismo, para que donde Yo estoy, vosotros también estéis." "Han estado fuera de Mí; ahora van a estar en Mí. He estado fuera de ustedes; ahora voy a estar en ustedes. Voy a cumplir la promesa de Mi Padre concerniente Su hogar. Voy a morar en medio de Mi pueblo. Mi Padre y Yo permaneceremos con ustedes."

 

Él se fue en muerte y sepultura, y regresó en la resurrección. Él dijo, "Yo soy la Resurrección; Yo soy la Vida." "Si Yo vivo en ustedes, y ustedes viven en Mi, jamás morirán." Dijo también, "En aquel día, en aquel día en que el Espíritu de Verdad está obrando la Verdad en ustedes, comprenderán que Yo estoy en Mi Padre, y ustedes están en Mí, y Yo estoy en ustedes. Sabrán que son el templo de Dios, y Dios mora en ustedes. Sabrán que son el cuerpo de Cristo, y Cristo mora en ustedes."

 

Aquí en Juan 14 presenta a Sí Mismo como el Camino, la Verdad y la Vida en unión con la cruz, en unión con Su muerte, Su sepultura y Su resurrección. De modo que todas las cosas son comprendidas en Cristo crucificado. Hasta ahora ha sido un misterio, y el mistero de Dios está solamente comprendido en la Verdad.

 

 

VI. El Misterio Comprendido en la Verdad

 

Hay algo que quiero traer en la Verdad. En la Escritura se habla del misterio de Dios. (Diagrama C) Estamos entendiendo que la Verdad por fin llega a ser definida en Cristo crucificado. Tenemos que ver todas las cosas en relación a Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. Por ejemplo, para entender el tabernáculo, tenemos que verla en esta manera. Tantas de las promesas de Dios, las profecías, las ceremonias y la adoración de Israel se reunen en el tabernáculo. Podríamos pasar el resto de la vida solo examinando el tabernáculo porque hay tanto que se reune allí. Pero para poder entender cualquier cosa del tabernáculo y todo lo que se reune allí, tenemos que entenderla en relación a Cristo crucificado. No voy a hablar de toda la enseñanza falsa y doctrina falsa que han sido predicadas acerca del tabernáculo, pero la razón por lo cual han surgido ésas es que esa gente no ve el tabernáculo en relación a Cristo crucificado.

 

Pienso que el cuadro más claro de la cruz en todo el antiguo testamento está en el tabernáculo. Se cumple en Cristo. No puedes entender ninguna cosa hasta que no veas el cumplimiento de esa cosa. Hasta no encontrar una cosa cumplida en Cristo, esa cosa permanece para ti una promesa en vez de una realidad. Así es para muchos cristianos. Unos cristianos me preguntan muchas veces, "¿Estás tratando de quitar nuestra doctrina de ésto o aquéllo?" Yo digo, "No, quiero enseñarles el cumplimiento de ésas en Cristo." Quiero traerles de la promesa de una cosa al cumplimiento de la cosa en Cristo, en Quien vivimos y movemos y somos. Eso es lo que trato de hacer. Trato de traer todas las cosas que estaban secretas y escondidas, escondidas en las promesas, escondidas en las profecías, escondidas en los tipos y sombras, de las sombras a la Luz. Quiero enseñarlas en Verdad, en Cristo, para que caminemos en la Verdad y manifestemos la Verdad. "…conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres."

 

Ahora en Juan 14:6, "Jesús le dijo: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por Mí." Aquí hay una pregunta, ¿A dónde queremos ir? ¿A dónde quería ir Israel? ¿Qué era la promesa a Israel? Está en Zacarías, Jeremías e Isaías. "…moraré en medio de ti…y Me serán por pueblo, y Yo seré a ellos por Dios…les traeré a Mi habitación…" Dios la prometió muchas veces. La promesa era de una relación divina, no simplemente otro lugar o otra localidad. Es así en todos los textos. En Éxodo dice, "Tú los introducirás y los plantarás en el monte de Tu heredad, en el lugar de Tu morada, que Tú has preparado, oh Jehová, en el santuario que Tus manos, oh Jehová, han afirmado." Habla de relación divina. "…moraré en medio de ti…" Habla de relación divina. ¿Cuál era la promesa de Dios para Israel concerniente la salvación, la redención y Su plan? Es lo mismo para ti y para mí. Nosotros hemos sido traídos a la misma salvación por la cruz. No es otra salvación; es la misma salvación. No es otra promesa; es la misma promesa. ¿Cuál era la promesa? La promesa era que tendrían unión y relación con el Padre. La promesa era que tendrían acceso a Dios y no se guardarían a una distancia como por la ley a Sinaí. La promesa era que se acercarían, y no solo cerca de, sino que ellos morarían en Él y Él moraría en ellos.

 

Eso era la promesa a Israel concerniente "Su morada." Ellos serían traídos al Padre. ¿Qué es lo que dice Jesús en este versículo? "Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por Mí." ¿A dónde nos trae el Señor Jesús? Al Padre, a lo íntimo de Dios. "…vosotros conoceréis que Yo estoy en Mi Padre…para que donde Yo estoy, vosotros también estéis…Yo estoy en Mi Padre y vosotros en Mí, y Yo en vosotros." Todo este capítulo (Juan 14) trata de eso. Él está hablando de esto cuando dice, "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida." ¿Cómo llegamos allí para estar en Cristo en la casa del Padre? Por Su muerte, sepultura y resurrección. Morimos por un lado; morimos al pecado; morimos al pacto antiguo; morimos a la creación vieja. Somos resusitados en vida nueva a una creación nueva y un mundo nuevo como el cuerpo del Señor Jesús. ¡Aleluya! Estamos allí para vivir y morar para siempre. ¡Gloria a Dios!

 

Entonces estos tres, el Camino, la Verdad y la Vida, son Uno. Cristo no está diciendo que es tres cosas, sino que estas tres cosas son Una. Él dice eso, "Yo soy…" Solo hay Uno que es "Yo soy." Él dice que estas tres cosas son Una. "No puedes encontrarMe en estas cosas; tienes que encontrar estas cosas en Mí." Eso es un problema con cristianos porque siempre están tratando de encontrar al Señor en alguna cosa. Tratamos de encontrar a Él en esta situación o esa circunstancia. Olvidamos que estamos en Él. Tratamos de encontrar el gozo y la paz en un lugar, una localidad, una circunstancia o una relación. No están allí. Encontramos la paz y el gozo en la Persona de Cristo. Manifestamos la paz y el gozo en el lugar, el sito , la circunstancia y la relación. No tratamos de encontrar paz y gozo allí. Los encontramos en Cristo, y los manifestamos en todo el mundo. Por lo común no lo hacemos así.

 

Yo he estado en muchos lugares. En algunos de esos lugares he dicho, "Señor, ¿qué es lo que estoy haciendo aquí? Esto no es un lugar bueno. ¿Para qué propósito estoy aquí?" Trataba de encontrar propósito en ese lugar. Trataba de encontrar la Verdad en ese lugar. Trataba de encontrar al Señor en ese lugar. Él no estaba en ese lugar; Él estaba en mí, y yo estaba en Él. Lo que tenemos que hacer en vez de buscar el propósito en un lugar es encontrar el propósito en Él y manifestarlo en ese lugar. Llenamos ese lugar con propósito divino, pero el propósito surge de Él, no desde afuera, sino de adentro. Entonces ponme en un lugar, cualquier lugar, y no estoy allí para encontrar propósito; estoy allí para manifestar propósito. Ese lugar que está afuera de Cristo no tiene propósito. Para tener propósito, tú tienes que llevarlo allí. El único propósito que ese lugar va a tener es el propósito que tú manifiestas allí. Si tú no manifiestas propósito allí, el lugar no tiene propósito. Eso es verdad, pero no pensamos así.

 

"¿Señorita, qué haces?" Ella dice, "Estoy buscando al Señor. Aquí tiene que estar." Yo digo, "No, no está. ¡Él está en ti! Por eso tú estás aquí para manifestar a Él." Es cierto. Encontramos todas las cosas en Él. No hay excepción. En el antiguo pacto todas las cosas testifican de Él. Entendemos el testimonio del tabernáculo, el testimonio de la promesa, el testimonio de la profecía cuando los traemos a la cruz, a la Verdad que es Cristo crucificado. Decimos, "Sí, eso es lo que decía ese profeta; ahora entiendo. Sí, eso es la destrucción, y esto es la restauración. Es la cruz." Eso es lo que dijo Jesús a los fariseos, pero ellos no Lo creyeron. Ellos sabían que sus profetas han profetizado destrucción. Ellos sabían éso. De hecho, mataron a algunos de sus profetas porque han profetizado destrucción. Sin embargo, los mismos profetas que han profetizado destrucción también han profetizado resurrección. A Israel le gustaba la parte de resurrección, pero no quería oír de destrucción. Lo vendió a Jeremías. Lo exilió a Egipto porque profetizó destrucción. También profetizó restauración. Y así dijeron todos los profetas. El Señor dijo a los fariseos, "Mataron a todos sus profetas; derremaron su sangre en sus calles." Él mira a estos fariseos mientras están enseñandoLe el templo y la ciudad, y dice, "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré." (Juan 2:19) ¿Lo creyeron? No, no creyeron a Él ni a los profetas.

 

Él dijo la misma cosa que sus profetas, "Esto es la destrucción que fue profetizada contra ti, oh, Israel. Y esto es la restauración. Yo soy la destrucción y el levantar. Se cumple los profetas en Mi muerte, sepultura y resurrección." Pero todavía no Lo creyeron. Mi problema es con la iglesia 2000 años después que tampoco no Lo cree. Hasta que no aceptes la Verdad de la destrucción, no conocerás el gozo, el poder y la gloria de la resurrección. Tú y yo y todos los creyentes somos el templo que Él levantó y en que Él vive. ¡Somos la ciudad de Dios de la cual Él es la Luz!

 

"…nadie viene al Padre, sino por Mí." Jesús puede decir, "Nadie puede ser la ciudad de Dios, sino por Mí. Nadie puede ser el templo de Dios, sino por Mí. Nadie puede morar en Mi Padre, sino por Mí, y Mi Padre no morará en nadie, sino por Mí porque Mi Padre y Yo somos Uno." Todo lo que dije es correcto, pero no pensamos así. Pero es cierto. Él estaba hablando aquí con personas que sabían las profecías y promesas. Durante tres años y medio Él no hablaba a gente más que los judíos porque tenía que confirmar el pacto con Israel. Tenía que hacerlo. Daniel así lo profetizó. Cuando hizo eso por tres años y medio, Él Mismo se trajo el fin y dijo, "Consumado es."

 

Vamos a mirar algo acerca de la ciudad. Esto tiene que ver con nuestra relación divina con el Padre. ¿Qué decían los profetas acerca de la ciudad? ¿Cómo describían la ciudad de Dios? Isaías 60:14, "Y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afigieron, y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y te llamarán Ciudad de Jehová, Sion del Santo de Israel." Decía eso acerca de un pueblo. "…te llamarán Ciudad de Jehová…" "…te llamarán…Sion del Santo de Israel." Isaías 62:12, "Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová; y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada." Esto es el redimido del Señor. La Ciudad es un pueblo redimido. La Ciudad del Cordero es un pueblo redimido por la sangre del Cordero. La Ciudad es un pueblo en relación divina con el Padre. La Ciudad es un pueblo en el cual habita Dios.

 

En Zacarías 8:3 la Ciudad que es un pueblo que es la Nueva Jerusalén que es la Ciudad de Dios está dado un nombre. Está traído a la Verdad. "Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad." "Ciudad de la Verdad." Esto es la Luz de la Ciudad. La Luz es la Verdad. La Verdad es aquella naturaleza divina de Cristo crucificado. ¿Qué dice la Escritura acerca de esa naturaleza? Dice que es el Cordero, la naturaleza del Cordero. Entonces, ¿De quién es la Ciudad? ¿Quién es la luz de esa Ciudad? Es la Ciudad del Cordero. El Cordero es la Luz de ella. El Cordero se sienta en el trono. ¿De qué se habla? Habla de un pueblo que ha venido a Dios por la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Habla de un pueblo que ha venido en sus corazones a la Verdad. Habla de un pueblo en quien obra una naturaleza divina. La naturaleza del Cordero reina en esta Ciudad. Esta Ciudad es paz en la tierra. Esta Ciudad es gozo en la tierra. Abrimos nuestras puertas y decimos a todos que vendrían, "Vengan a la Ciudad; aquí hay paz. Vengan a la Ciudad; aquí hay gozo. Vengan a la Ciudad; aquí no hay tristeza ni lágrimas. ¡Vengan a la Ciudad; aquí está la gloria de Dios! ¡Vengan a la Ciudad; aquí Dios habita en medio de Su pueblo! ¡Hablamos la Verdad como está en Jesús! Tenemos algo que decir, y no es solamente una promesa de cosas que van a venir, sino la realidad de la Verdad en Cristo Jesús." ¡Aleluya!

 

Podría hablar más del misterio escondido de lo cual la Ciudad de Dios es una parte. Los profetas hablaban de una Ciudad, pero era un misterio. Los profetas sabían y entendían que era una Ciudad espiritual. Entendían que era Ciudad no hecha de mano, pero no sabían como vendría. Era parte del misterio que había estado oculto desde los siglos, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos. Es aquí donde está manifestado: en Cristo Jesús. El secreto acerca de la Ciudad y todo el misterio y plan de Dios están revelados. Podemos ver esto en toda la Escritura si veremos la Escritura en la Luz de la Verdad.

 

El misterio que fue escondido ahora es revelado. Es revelado en la Luz para los que caminarán en la Luz como Él está en la Luz. ¡Ojalá que afirmemos nuestros corazones para caminar en la Luz como Él está en la Luz! Es allí, hermanos, que tenemos compañerismo uno con otro. No tenemos compañerismo en mis opiniones o tuyos. Todos tenemos opiniones, pero nuestra comunión está en la Luz. Y la Luz es la Verdad. Si convertimos nuestros corazones a Dios y decimos, "Padre, muéstrame la Verdad," Él es fiel para hacerlo. Él no te va a mostrar la Verdad afuera de ti; Él revelará la Verdad en ti en la Persona de Su Hijo. Amén.

 

Monterrey, México

febrero, 2002

 

 

 

 

 

 

 

 

COMPRENDER EN LA LUZ

DE LA VERDAD

 

 

Por

J W LUMAN

 

 

Los Ministros del Pacto Internacional